Cap 41: El estreno. (ULTIMO CAPITULO)

Las piernas me temblaban convulsivamente, pero pude caminar gracias a que Flami se colocó a mi lado y me tomó del brazo.
Los gritos, más bien aullidos de la gente, me daban tres cosas al mismo tiempo: Valor, terror y nervios.
Michelle y Nataly nos alcanzaron al instante. Al mismo tiempo, suspiramos y comenzamos a caminar por la alfombra.
Un montón de personas nos gritaban, histéricos, agitando miles de carteles. Había de diferentes tamaños. Algunos eran una simple cartulina, y otros eran banderas que servían para colocar en las calles.
A pesar de que tenía claro que tenía que caminar lenta y cuidadosamente, no podía ir a una velocidad menor que la de alguien que trotaba.
Cuando veía que la multitud nos tendía lapiceras y agendas, mis amigas y yo nos acercábamos a firmarlas, y al principio tuve que pedir perdón por la mala caligrafía, ya que prácticamente les arruinaba la hoja de papel. Pero finalmente, pude soltarme por completo y hacer mi firma y poner dedicatorias relativamente entendibles.
Cuando llegamos al final de la alfombra, se nos acercó un hombre con un micrófono, seguido por cámaras, y nos presentó a todo el mundo.
-¡Señoras y señores! Tenemos a cuatro celebridades en frente nuestro, ¿qué es lo que queremos hacer? –preguntó a través del micrófono, y todo el público hizo silencio-. Pues hacer varias preguntas. Comenzaremos con Lindsay. ¿Qué sientes?
Me puso en frente el aparatito que yo tanto odiaba, ya que era un signo de que todo el mundo me escuchaba, algo para lo que, aunque nadie pudiera creerlo por el hecho de ser actriz, no estaba preparada, debido a la vergüenza.
-¡Nervios! –exclamé, queriendo ser totalmente sincera.
Todos los presentes rieron.
-¿Y cuál es la razón? Estás en el estreno de tu película, debes estar feliz, no nerviosa –me aconsejó el hombre, y entonces lo reconocí, cuando vi su despeinado cabello.
Era de un programa de televisión, el cual en ese momento no recordé el nombre, pero él se llamaba Nicholas Frastey, y se dedicaba a hacer entrevistas a los famosos.
-Bueno, siempre soñé con ser actriz, al igual que toda persona en el mundo –reí, con la voz temblorosa-. Por la tele vi a miles de personas increíbles desfilar por este lugar, y no puedo creer estar aquí en este momento, como si yo pudiera ser comparada con todos ellos.
Michelle se metió entre el micrófono y yo, y comentó:
-¡Ah, vamos, niña! ¿Qué no es toda esta gente suficiente prueba de que sí eres comparable? ¡Eres increíble!
Sentí que el mundo entero estaba allí, viéndome ruborizarme, y todos estallaron en aplausos.
-¿Cómo fue todo al principio de la película? –preguntó, colocando el micrófono frente a Michelle.
A lo lejos vi llegar a los demás, y no alcanzó a oírse la respuesta ya que todos estallaron en gritos nuevamente. Ya estaba todo el elenco allí.
Tuvimos que esperar a que se nos acercaran, y mi amiga pudo responder por fin:
-Al principio fue difícil. No porque fueran malos actores en un primer momento, sino porque debían habituarse a los horarios, al lugar, a los personajes del libro, a la historia. Ninguna película queda bien si un actor o una actriz no logra meterse en el personaje, y eso es lo que hemos estado buscando desde el principio. Y puedo asegurarles que lo consiguieron.
-¿Qué tan difícil fue entablar amistad, o una simple relación, entre todos ustedes? –inquirió Nicholas.
Miré a toda la multitud. Entre la gente reconocí a Patrick, e intercambiamos una mirada sonrojada debido a la pregunta, acordándonos tanto de nosotros como de Ali. Al ver que eso me entristecía, sonrió para darme ánimos. Miré hacia la derecha, y allí estaba la niña de diez años que me había pedido un autógrafo. Ella notó que la miraba, me sonrió y me guiñó un ojo, terminando de otorgarme el valor que necesitaba. Le sonreí en respuesta, y pude disfrutar de esa noche tranquilamente. De mi noche, mi momento. No digo nuestro, debido a que mis amigas son parte de mí, así que es lo mismo.
Me giré para contemplar a Flami, mientras respondía:
-Bien –se aclaró la garganta, y le presioné el brazo, que todavía estaba sobre el mío, intentando transmitirle algo del valor que ahora sí sentía-, todo era muy nuevo en un principio. No voy a repetir, ya lo dijo Michelle, pero me gustaría agregar que poco a poco todos nos fuimos conociendo más, y se formó un grupo muy lindo.
-¿Y tú qué piensas, Nataly? –el entrevistador se esforzaba por hacer hablar a todos, y eso me gustaba, así no dejaba a nadie fuera.
-Yo creo que estuvo genial. Al igual que lo han dicho las chicas, fue toda una novedad. Todos fuimos dándonos valor unos a otros, hasta lograr entablar amistad, y todo tipo de relaciones –se volvió hacia mí y me guiñó un ojo.
Nicholas se dio cuenta.
-¡Pero bueno! ¿Qué quieren agregar ustedes sobre ésta pregunta? –nos dijo a mí y a todas las demás personas del elenco.
Me acerqué al micrófono y respondí:
-Que todo esto es una gran familia. ¡Claro, todos dicen eso, es cierto! Pero no hay otra manera de expresarse. Vamos juntos a todos lados, nos encanta disfrutar del tiempo que podemos compartir. Quizás somos más unidos con unos que con otros, pero a la hora de apoyarnos estamos todos. Es un reto aprender a convivir así –mi mirada se encontró con la de Ali, y sus ojos brillaron-, pero creo que lo hemos logrado. Y con los que no lo hemos hecho, aún nos queda tiempo para hacerlo.
Nicholas no nos dejó en paz hasta intentar saber absolutamente todo sobre nuestras vidas, cómo fue que enfrentamos la actuación, y pronto me tocó volver a hablar.
-Voy por la calle y se me acerca gente a saludarme, ¡yo no lo podía creer! Realmente si a alguien debemos agradecerle es a todos ustedes –dije, mirando al público-, los que nos dan la fama, el valor para seguir, la satisfacción de actuar, porque todo esto es para ustedes, y que lo aprecien es un gran regalo, también para nosotros. Y no crean que porque nosotros, que somos supuestamente geniales, estamos aquí, ustedes jamás lo lograrán. Todo se trata sobre expectativas –ésta vez fui yo la que le guiñé un ojo a la niña, y todos estallaron en aplausos nuevamente.
También hizo hincapié en que comentáramos algo sobre nuestra vida personal, pero no pensaba hablar sobre Patrick. Para ambos significaría cero privacidad, algo que, al principio de una relación, nadie quiere.
Cuando todos hubieron dicho algo, nos pusimos en marcha y volvimos a pasar a firmar autógrafos, momento en que aproveché y abracé a la muchacha.
-Gracias –susurré en su oído.
Debido a esto, los fans comenzaron a pedir abrazos y besos, y por supuesto no nos negamos, aunque lo lamenté un poco, debido a que quería estar dentro del auto para poder respirar tranquila.
No dejé de agradecerles hasta que Michelle arrancó su auto y dejamos atrás ese lugar espectacular.
Nos dirigimos al restaurant, gritando de emoción.
Una vez que estuvimos allí, pedimos pizzas para todos, ya que queríamos quitarnos lo formal de encima.
Juntamos varias mesas, para estar cerca de todos, y en ese momento sí se nos unieron las personas importantes para cada uno de los del elenco. En mi caso, Patrick. Lo lamenté un poco por Ali, pero ella nos sonrió, dejando claro que todo estaría bien de allí en adelante.
Michelle se lució un poquito, tomando una cuchara y golpeando con ella la copa, para llamar la atención, y antes de que comenzara a hablar todos nos dejamos llevar por las risas, debido a la manera en que nos había comunicado que quería decir algo.
Varias lágrimas cayeron por sus ojos, mientras dijo:
- Estoy muy contenta de cómo quedó todo. Les quiero agradecer por hacer mi novela realidad, y por poner tanto esfuerzo en esto. De verdad, todo es gracias a ustedes.
Era el momento del llanto. Para colmo, por los parlantes pusieron una canción de amistad, la cual aprovechamos para abrazarnos entre todos y aplaudir a Michelle, sin la cual, ninguno de nosotros habría estado allí.
Al final, nos despedimos y mis amigas nos alcanzaron hasta nuestra casa, el lugar donde compartiría con Patrick el resto de mi vida. El resto de la vida de ambos, que era una sola

Fin


Quiero agradecer a las pocas personas que siguieron Never Think, pero me apoyaron para terminarla... Que leian capítulo a capítulo comentandome cada uno y diciendome que les gustaba y que no. Especialmente a dos personas, que ya saben.. Una que me ayudo a hacer el final, y sin ella habria sido un fracaso y otra que leyo completamente TODOS los capitulos y yo leí su novela, que me ayudo demaciado. Gracias chicas, este capitulo y toda la novela va dedicada a ustedes. Las quiero..

Sofi.

Cap 40: La alfombra roja.

Los meses pasaron muy rápido. Ya habíamos hecho sesiones de fotos con Jeniffer y Flami para la película. Había cosas de todo tipo. Fotos, pósters, carteles, la fecha del estreno, inundaban todas las calles que recorría, incluso también la televisión.
Con respecto a Patrick, todo iba más que bien. Lo único que me daba algo de culpa era ver la mirada de Ali, o mejor dicho, no verla, ya que giraba la cabeza cada vez que nos acercábamos juntos. De todas maneras, mi relación no iba a ser amargada por ella, así que nos limitábamos a no provocarla demasiado, tratando de dejar los besos y los abrazos para después.
Ya le había contado a mis padres sobre nuestra relación. Habían viajado una semana a Chicago, prácticamente estaban insoportables cuando les comuniqué que estaba de novia. Se ocuparon de saber todo sobre Patrick, si era una buena persona, si “era digno de mí”. Algo que me hizo reír, ya que la afortunada era, sin duda, yo. Lo miraban bastante mal, cosa que me molestaba. Pero el pequeño discurso que él les dedicó sobre mí, los dejó embobados, pero puedo asegurar que más lo estaba yo.
-Creo que jamás he sido tan feliz en mi vida. Desde siempre sentí un amor secreto hacia Lindsay, uno que ni yo mismo me permitía aceptar, ya que en un principio era mi amiga. Una gran amiga. Pero todo fue creciendo, sin que yo pudiera evitarlo. Soy el hombre más afortunado de la Tierra, ella me proporciona el color que mi vida necesitaba, que siempre va a necesitar. Sin ella no soy nada ni nadie. Me siento un Pirata, porque le he robado al planeta y a todos los otros hombres muchísimo mejores que yo, al tesoro más increíble del universo. Pero si para conservarlo tengo que cursar los siete mares siendo perseguido por el mundo, así como Jack Sparrow, estoy dispuesto a aceptar tal reto. ¡Arréstenme! Porque no me arrepiento. Lindsay es mi tesoro, uno que vale el quíntuple de lo que yo puedo ofrecerle, y sin embargo ella se conforma con esto –abrió los brazos, como enseñándose a sí mismo-. Tengo muy claro que no estoy a su altura, señores, pero quiero pedirles que me permitan estar a su lado para siempre, otorgándole todo lo que se me permita, cuidándola como si fuera la otra parte de mí. ¡Qué digo! Ya es mi otra parte, sin la cual no puedo vivir.
Al menos no fui la única que lloré en ese momento, mamá podía hacer competencia con el Río Nilo gracias a lágrimas que estaba derramando.
Mis amigas de Londres me mandaban correos electrónicos casi todos los días, preguntándome como iba todo, y hablando sobre la película.
Ya la habíamos terminado de filmar y en unos días seria el estreno. ¡Iríamos a la alfombra roja!
Estaba muy emocionada, ese era el lugar donde muchísimos famosos importantes pasaban y firmaban sus autógrafos, y yo estaría allí.
Además, de vez en cuando, iba caminando por la calle, y se me acercaban algunas personas a pedirme autógrafos. Si así era cuando la película no se había estrenado, ¿cómo sería cuando todos la vieran? Temía que no les gustara tanto como esperaban, que los decepcionara.
Una vez, vieron a mi sonrisa flaquear un poco, y me preguntaron qué me sucedía.
-¿Y si no es tan buena como esperan? –contesté yo, con otra pregunta.
-Mira hacia delante, siempre ten mayores expectativas. Si te convences de que todo estará bien, así será. El Mundo entero se encuentra en la palma de tu mano, únicamente tienes que tener claro tus deseos –me respondió una vez una niña de diez años.
¡Me sentí tan estúpida frente a su sabiduría! Jamás me hinché tanto de orgullo como aquella vez.
Todo estaba estable y en su lugar, sin problema alguno.
Patrick y yo habíamos comprado una casa a pocas cuadras de la de mis amigas y él había conseguido empleo, por lo que ambos estábamos ocupados.
El día del estreno llego enseguida. Habíamos hablado por meses con Michelle, Nataly y Flaminia de eso y... ¡El momento estaba encima nuestro!
Luego de ir a la alfombra roja iríamos con todo el elenco a cenar a un restaurant.
Esa tarde fui de compras por algo que ponerme en la noche junto a Patrick.
Él no iría ni a la alfombra roja, porque había reglas firmes. “Solo debemos estar allí los del elenco” recordé, haciendo una mueca.
Pero al menos si a la cena, ya que los que estaban de novios habian convencido a Michelle, y yo fui una de esas personas.
Me compre un vestido hasta las rodillas color celeste con volumen y volados, con unos tacos y una cartera plateados.
Una hora antes de partir, me había maquillado en tonos celestes y me había recogido el pelo de a capas, dejando caer algunos mechones.
Michelle, Flaminia y Nataly pasaron por mí ni bien termine de arreglarme. Me despedí de mi novio y fui con ellas.
Michelle se había puesto un vestido largo y con caída, color blanco, haciendo juego con un collar, sandalias y unos aros. Flaminia se había recogido el pelo en una cola con el flequillo al costado y se había puesto un vestido color violeta con piedras pegadas en la cintura y unos tacos del mismo color. Por último, Nataly se había puesto un vestido también largo, amarillo, con volados que acompañaban su figura, tacos y joyas haciendo juego.
Las tres, además, estaban maquilladas en tonos similares al de sus vestidos.Me subí al auto y partimos. Era un viaje algo largo, pero matamos el tiempo escuchando música y conversando de lo nerviosas que estábamos. La voz me temblaba de felicidad.
Ya habíamos visto el terminado de la película y realmente había quedado muy bien. Nos reímos mucho al verla, ya que empezamos a recordar las partes cómicas en las que nos confundíamos durante los ensayos y las grabaciones. Según Michelle, había quedado muy parecido a lo que se había imaginado de su libro, y además le habían sacado muy pocas partes y no tan importantes, para que la película no quedara sumamente larga y aburrida.
Cuando quise darme cuenta, habíamos llegado. Inspiré y espiré profundamente un par de veces, antes de abrir la puerta.
Aseguré mi pie derecho en el piso, temiendo que los tacos me traicionaran. Por las dudas, me apoyé con ambas manos sobre el auto, sonriendo de nervios al oír los gritos de la gente.
“Todo estará bien” me dije a mí misma.

Cap 39: Primer beso

Por suerte logré dormir toda la noche placidamente. A la mañana, me llevaron el desayuno y llegó el médico.
- Sigues bien? –preguntó-
- Genial –sonreí- No me duele nada.
- Bueno, ya puedes irte.
Mis amigas y Patrick me ayudaron a levantarme, me cambie de ropa y en un taxi volvimos al departamento.
- Perdona por lo del auto Michelle, si me hubiera quedado durmiendo tal vez nada de esto habría ocurrido.
- Pero seguramente otra cosa no habría ocurrido si eso no ocurría, el destino es así Lins y no me interesa el auto. Importa que estés bien –sonrió-
- Igual, lo siento.
Ese día deberíamos ir a grabar, pero mis amigas me habían prohibido hacerlo. Decidieron grabar una escena de Edward en la que Elizabeth todavía no estaba, y al otro día que yo ya estaría mejor continuábamos.
Patrick se quedó cuidándome a la tarde cuando mis amigas se fueron todas a la reunión para mi película.
- No me dejarás sola ni un momento, verdad? –reí-
- Mmm..., déjame pensar. No! –se unió a mis carcajadas-
- Por qué haces todo esto?
- Porque te quiero, Lins.
- Seguro?
- Tal vez nunca deje de sentir lo que sentía. Tal vez nunca pude amar a Ali más que a ti, y por eso me di cuenta que no era la indicada. Tal vez no te olvide.
- Y tal vez yo tampoco lo hice –sonreí-
- Enserio?
- Si, es cierto.
- Te juro que si hoy te ocurría algo, yo me moría. Además, ya estaba planeando como dejar a Ali pero ella me simplificó mucho más las cosas –rió-
- Pero la dañaremos. Es decir, si queremos estar juntos.
- Ella fue la que me dejo. A veces hay que ser aunque sea un poco egoísta y pensar en uno.
- Entonces.. –susurré-
- Entonces que?
- Saldremos juntos? –pregunté-
- Si tu quieres.
- Claro que quiero! Como no voy a querer?
- Por lo tanto… Quieres ser mi novia?
- Por supuesto –lo besé-
Ese fue mi primer beso, además del beso con Lucas pero fue para una película. Me tomo por las manos, y me dijo.
- Al fin podemos estar juntos.
- Te quedarás aquí en Chicago? –pregunté-
- Nunca más te dejaré sola –sonrió-
En ese momento sonó mi móvil. Lo busque en el bolsillo del jean, y miré el número. Era Michelle.
- Hola Linds!
- Hola –respondí-
- Como te sientes?
- Bien. Como anda todo allí?
- Excelente. Solo queríamos saber como andabas.
- Ando mejor, gracias.
- Adiós –cortó-
Patrick se fue por unos minutos a la casa de Ali, a recoger sus maletas. Se quedaría en un hotel en la misma cuadra de la casa de Michelle, hasta que encontráramos una casa para irnos juntos.
Cuando llegó, faltaban tan solo unos minutos para que mis amigas llegaran a la casa.
- Quieres ver una película? –me preguntó- Tengo muchas.
- Dale! –sonreí-
Elegimos una de la pila que tenía Patrick. Era de amor. Pusimos la película en el DVD y nos sentamos frente al televisor, en un sofá. Iba por la mitad cuando Flami, Naty y Michelle llegaron y como también la querían ver, la pusimos de nuevo e hicimos espacio en el sofá para todas.
Cuando la película terminó, ya era de noche. Decidimos ir a comer a algún restaurant por allí cerca.
Pedimos pastas, y conversamos de todo un poco. La comida estaba exquisita y ya me sentía completamente bien. Cuando salimos de allí decidimos ir a una agencia de autos, y compramos entre todas un coche para remendar el de Michelle. Era un convertible rojo muy parecido al anterior pero modelo nuevo.
Llegamos al departamento, y Patrick se fue hacia su hotel. Me di una ducha, nos pusimos los pijamas y fuimos a acostarnos.
- Chicas, tengo que contarles algo –sonreí-
- Que sucede? –Preguntaron las tres al unísono-
- Patrick y yo estamos saliendo!
Las tres empezaron a gritar de la emoción.
- Felicidades amiga –me abrazaron-
- Gracias.

Cap 38: Mejoría. (Narra Lindsay)

En un momento la oscuridad desapareció y logre volver a la realidad. Sentí unos fríos dedos enroscados a los míos y una mano en mi corazón. Abrí los ojos como pude, todavía muy débil y lo vi a los ojos.
- Pa..trick! –susurré-
- Tranquila, no hables. Estas débil –sonrió poniéndome un dedo en la boca-
- Lo sien..to. Deb..i habe..rme que…dado en ca..sa.
- No pasa nada cielo, descanza –sonrió Patrick- Ya vengo.
Oí como Patrick salía de la sala y cerré los ojos. A los pocos segundos llegó con el médico y mis tres amigas.
- Linds! –sonrió Michelle- Es la segunda vez que te vengo a ver a la clínica. Por suerte siempre mejoras rápido –sonreí-
- Como te sientes querida? –preguntó el médico-
Ahí caí en la cuenta de que me dolía un poco la cabeza y la espalda.
- Me due..le la cab..eza.
- Es común, solo intenta dormir y no hables ni te esfuerces mucho. Ni bien te levantes si no tienes dolor, estarás solo unas horas más aquí y podrás volver a tu casa.
- Ok –cerré los ojos. Se sentía mejor-
- Quieren irse quedando de a una? Así la cuidan –preguntó el médico-
- Si, yo me quedo primera –dijo Nataly-
- Bueno –salieron los demás-
Escuche el ruido de la silla cuando Naty la acomodaba a mi lado. Me acarició el brazo.
- Vas a estar bien amiga –rió- Sos muy fuerte!
- Por suerte –reí pero me agarró una puntada en la garganta, así que decidí no hacerlo mas-
- Lo siento, no te haré reír. Sabes que Patrick cortó con Ali? –noté un atisbo de emoción en su voz, y abrí los ojos. Una ráfaga de alegría inundo mi cuerpo-
- Por..que? –pregunté-
- Por vos. Patrick escucho el ruido del choque y fue a ver que había pasado. Vio que eras vos, y se subió de inmediato a la ambulancia para acompañarte –sonreí- Entonces Ali le dijo que si llegaba a venir para aquí con vos, nunca mas la volvería a ver y el se vino igual. Así que cortaron –la sonrisa no se fue de mi cara- Igual seguramente te lo contará el, así que no le digas que yo te lo dije –hice señas que “no” con mi dedo-
- Gra..cias por contármelo.
- Bueno, creo que le voy a dejar el lugar a otra de las chicas un rato así te hablan. Deben estar ansiosas. Te quiero –me beso en la mejilla-
- Yo también –sonreí y note como sacaba su mano de mi brazo-
En cuanto salió escuche un grito en la puerta.
- Linds estas bien! –gritó Flami-
- Shh! –le dijeron las demás- No le grites pobre chica! –rieron-
- Linds, linds! –me abrazó-
- Cuidado Flami –sonreí. Me había apretado un poco fuerte la espalda-
- Lo siento! Soy muy bruta –se quejo-
- No lo eres. Como estás? –pregunté-
- Estas en una clínica, acabas de tener un accidente y me preguntas como estoy yo! –rió- Como estás tu?
- Mejor, me duele un poco la espalda y la cabeza.
- Ya nos vamos nosotras, solo queríamos saludarte. Te dejaremos descansar –entro también Michelle-
- Hola linds –sonrió-
- Hola Michelle.
- Bueno Linds, esperamos que te mejores. Nos quedaremos aquí afuera pero tu debes descansar. Te queremos.
- Yo igual –susurré y volví a cerrar los ojos-
Me estaba por dormir, cuando sentí nuevamente la fría mano en la mía. Era sin duda Patrick. Era mejor seguir intentando dormirme.
- Eres mas linda dormida, aunque prefiero verte despierta –susurró. Sin dudas creía que estaba dormida. No me gustaba engañarlo para que siguiera hablando sin saber que lo escuchaba-
- Gracias –abrí los ojos-
- Oh! No sabia que estabas despierta –se ruborizó-
- No importa…
- Sabes que me pelee con Ali? –preguntó ansioso-
- Enserio? Y no estás triste –reí para mis adentros-
- No, en realidad esa relación mucho no iba a durar.
- Ah –no sabia que decirle- Porque se pelearon?
- Ella no quería que te acompañara. Me hizo una escena de celos, y estaba siendo muy egoísta. –explicó y no contesté nada- Mejor descanza, y después hablamos.
Logre dormirme por unas cuantas horas. Soñé con el lugar del accidente, pero en el momento en que Ali dejaba a Patrick por su capricho. Fue muy gracioso verlo, y quedó totalmente como una ridícula (por lo menos en mi sueño).
Cuando desperté Patrick estaba a mi lado, recostado sobre mi brazo y durmiendo. Miré por la ventana de la sala del hospital, y ya era de noche. Pobre! Se había quedado toda la noche conmigo.
- Tu también eres más lindo dormido –reí-
Por suerte ya nada me dolía. Sentía una leve puntada en la cabeza, pero nada más.
Minutos después llegó el médico.
- Muchacho puedes dormirte en el sillón que tienes ahí –señaló del otro lado de la camilla, despertando a Patrick- Estarás mas cómodo.
- Ah, no lo había visto –se quejó- Despertaste Linds! –se fue hacia el sillón-
- Como estas ahora? –preguntó el médico-
- Mejor, solo me duele muy poco la cabeza.
- Tuviste muchísima suerte, niña. Podría haberte pasado cualquier cosa. Vamos a ver si puedes caminar y si tienes todos los signos vitales bien –sonrió- Puedes pararte?
Con mi falta de equilibrio, resé para poder hacerlo sin ayuda. Sería mucho mejor. Saqué mis pies de adentro de las sábanas y toqué el suelo con ellos. Estaba muy frío!
Me fui poniendo en la punta de la cama para llegar con todo el cuerpo totalmente al suelo, y apoyé todo mi peso en mis pies. Bien, no me estaba cayendo!.
- Puedes? –dijo el médico y noté la mirada expectante de Patrick detrás mío-
- Si, quiero hacerlo sola –sonreí-
Con mucho cuidado empecé a caminar. No me costaba para nada! Mis pies se movían como siempre.
- Genial. Estas mucho mejor –sonrió satisfecho el médico- Ahora vuelve a la cama –le hice caso y me revisó los ojos, oídos haber si estaba todo bien- Creo que fue un milagro! No tienes nada y fue un golpe fuerte. Tus signos vitales están todos bien y no sufriste ningún daño. Mañana cuando amanezca ya puedes irte.
- Yo me quedaré aquí –me dijo Patrick-

Capitulo 37: Corte. (Narra Patrick)

Sentí como Ali bajaba a mi lado pero no cese la velocidad a pesar de que me decía que la esperara. Tenía un mal presentimiento, y corrí hacia la entrada en cuanto baje las escaleras. El ascensor me daba nauseas y era muy lento, en cambio corriendo las escaleras llegaba más rápido.
Escuché la sirena de una ambulancia y vi un auto estampado contra un palo a una cuadra de donde yo me encontraba. Llegué en cuanto pude al lado de donde había ocurrido el accidente y en cuanto reconocí el auto, mi cuerpo se paralizo.
Era o Nataly, o Flaminia, o Michele o… Lindsay. No quería ni pensarlo.
Noté como de la ambulancia bajaban algunos médicos con un respirador y una camilla y sacaban al cuerpo del auto. Desafortunadamente era Lindsay. Mi cuerpo todavía estaba paralizado y lo único que pude notar fue el brazo de Ali que me atrapaba contra ella.
Me solté de su brazo y corrí a su camioneta.
- Yo la acompaño –logre articular sonido- Es mi mejor amiga.
- No Patrick, deja. Yo voy. –me discutió Ali- O te acompaño.
- Solo puede ir un acompañante –dijo uno de los médicos-
No iba a dejar que Ali fuera solamente para que yo no lo haga. Además, era mi mejor amiga. La quería como algo más que eso y no dejaría que nada le pase.
- Yo voy –dije con tono autoritario y me subí a la camioneta al lado de la camilla que acababan de depositar los médicos-
- No lo hagas Patrick! –hice caso omiso a lo que dijo Ali- Patrick, vas tu y nuestra relación se corta aquí.
- No tienes corazón Ali! –dije intentando no gritar- Es mi amiga, esta dañada y solamente te importan tus celos y que yo no vaya porque te pones celosa. Esta mal ella!
- No me importa Patrick. Yo se que tu la quieres mas que a mi y no quiero eso. O te vas con ella y me pierdes o te quedas aquí y dejas que llame a sus amigas y la acompañen.
- Eres una caprichosa, te das cuenta! –dije. Necesitaba descargarme- Ella esta mal y solo te importan los celos? Si eres así, no quiero estar contigo –cerré la puerta de la ambulancia-
- Bien, adiós para siempre –escuché que dijo. Aunque sea no tenia que matarme pensando en como cortarle-
La camioneta arrancó dejando atrás a mi ya ex – novia y el departamento donde iba a vivir con ella. Ahora lo único que importaba era Lindsay, mi amiga que estaba mal.
Decidí agarrar mi móvil que por suerte siempre llevaba conmigo y telefoneé a Michelle.
- Alo –dijo al teléfono-
- Michelle es importante –susurré-
- Patrick? Que ocurre?
- Escuche un ruido estruendoso cuando estaba en el departamento y bajé. Lindsay ha tenido un accidente y el auto se destrozó contra un palo.
- Como esta ella, esta bien? –gritó desesperada-
- Que sucede? –escuche las voces de fondo de Flami y Nataly-
- Linds tuvo un accidente- les explicó-
- Estoy en la ambulancia, la están llevando al hospital de Chicago, esta inconsciente.
- Ya vamos para allí. No debí dejarla ir sola!
- No es tu culpa. Nadie la tiene –la tranquilice- Nos vemos allí.
- Gracias por avisar. Adiós –cortó-
Al verla en la camilla, inconsciente y con los ojos cerrados sentí hacia ella una gran debilidad y de mis ojos empezaron a caer varias lagrimas.
- Te mejoraras pronto Linds. Lo harás. Eres fuerte –susurré sosteniendo su mano con la mía-
El viaje fue algo largo. Mi mente no daba más de pensar, cosa que no quería hacer. Confiaba en que estaría bien, y más que nada lo deseaba. Podíamos hacer muchas cosas juntos si ella se mejoraba, hasta era capaz de decirle si querría ser mi novia.
Ella era mucho en mi vida, y una parte de mi no funcionaba si no estaba. Debía ponerse bien.
Llegamos al hospital y los médicos sacaron la camilla con cuidado y los seguí hasta la sala donde la dejaron.
- Lo siento, debe esperar afuera –me dijeron-
- Por fav..
- No, enserio. Debe esperar –cerraron la puerta-
Oí como conectaban un montón de máquinas, el respirador y el aparato que regulaba los latidos del corazón.
Minutos más tarde llegaron Michelle, Nataly y Flaminia llorando. Abracé a Nataly que fue la primera en entrar.
- Estará bien –me dijo-
- Eso espero. –susurre-
- Que fue bien lo que ocurrió? –pregunto Flaminia secándose un par de lagrimas que le resbalaban por la mejilla-
- Estaba hablando con Ali, cuando escuche un fuerte ruido. Bajé haber que había ocurrido y vi tu auto chocado contra un árbol –señale a Michelle-. Me acerqué y noté como los médicos estaban sacando el cuerpo, y era Linds entonces decidí acompañarla. Ya que estaba me separe de Ali.
- Se separaron? –preguntó Michelle- Como?
- Me dijo que si venia con Lindsay no iba a verla más. Y Linds es mi mejor amiga y no la pensaba dejar por un capricho así.
- Bien hecho, Ali se lo merece –dijo Nataly riendo-
Nos sentamos en las sillas de la sala de espera. Mis ojos se estaban cerrando, pero mi cerebro trabajaba tan rápido que no me podía concentrar en dormirme.
Michelle y Flaminia habían logrado conciliar el sueño y tenían la cabeza apoyada contra la pared. Todavía tenían en los ojos marcas rojas de haber llorado. Nataly se acercó a mi y me tomó de la mano.
- Es fuerte la niña –susurró-
- Lo es. La ayudaremos a salir de esta –intente esbozar una sonrisa pero me fue imposible-
- Tranquilo…
- Desearía estarlo –bufé- Hasta que no se despierte no lo estaré-
No hice mas que pensar y pensar, pero eso no me hacia nada bien. Por suerte logre dormirme unos minutos pero justo en ese momento llegó el médico y me levante cuanto antes.
- Ustedes son los familiares de Lindsay? –preguntó-
- Amigos –dije-
- Ok. Ella esta evolucionando. Le hemos dado varios antibióticos y esta con suero. Se mejorará. Sufrió un fuerte golpe en la cabeza, pero suponemos que no es nada muy malo. Estará aquí hasta que despierte y ver como va evolucionando de a poco –sonrió-
Suspiré aliviado. No era algo tan grave, y habría podido ser peor. Pronto volveríamos a hablarnos.
En ese momento Michelle y Flaminia se despertaron y el doctor repitió lo que había dicho. Vi en sus ojos un alivio tan grande como sentía yo.
- Alguien quiere entrar? Ya pueden visitarla de a uno.
- Ve tu –sonrió Michelle-
Asentí con la cabeza, y abrí la puerta de la sala donde se encontraba Lindsay. Me ponía muy mal verla tan indefensa pero por suerte sabía que mejoraría pronto y ya estaba mejor. Estaba toda tapada con mantas blancas, en una camilla en medio de la sala.
Me senté en una silla al lado de ella y entrelace mis dedos con los de ella.
Puse mi otra mano sobre su pecho, y noté que su corazón latía fuertemente como siempre. De pronto, note como sus ojos se abrían de a poco hasta fijarse en los míos.

Capitulo 36: Indecisión. (Narra Patrick)

Con Ali llevábamos ya unos tres meses de novios. Pero había algo que me hacia retroceder, hasta antes de estar con ella. Todavía sentía algo extraño por Lindsay, y no me gustaba verla cerca mío estando yo con Ali. Sentía que a veces ella estaba algo celosa, o solo era mi imaginación que por un lado quería que pasara.
A Ali la quería mucho, pero no sabía si verdaderamente la amaba o no, y no sabia que sentía ella por mi. No podía dejarla, y la quería mucho pero algo en mi interior decía que estar con ella no era lo correcto.
Me había quedado un tiempo en el bar, sin saber que hacer. A Lindsay la volvería a ver seguramente otro día y en cuanto terminara la reunión Ali iba a pasar por mi para ir a su departamento. Tampoco se me hacia muy cómodo tener que vivir con ella…
Al cabo de unas horas, que decidí recostarme en el respaldo de mi silla y descansar, llegó Ali. Todavía tenia esperanzas de que llegara con Lindsay, pero no fue así.
- Hola amor –me beso-
- Hola Ali. No te trajo Lindsay?
- No, vine en taxi –puso mala cara-
- Y ella? –pregunté-
- Tanto te importa lo que hace y deja de hacer? –pregunto-
- Ali, tranquila. Es solamente mi amiga. Tu eres mi novia! Solo quería saber porque no te trajo.
- Hoy no me tocaba grabar a mi, tenia que grabar ella con Lucas la parte que creían que el era vampiro, y se besaban pero ella se levantaba y era un sueño –explicó. Besarse? Lindsay había tenido que besarse con Lucas?! Casi se me caía el cielo- Amor, estas bien? –pregunto Ali-
- Si –me desperté de mi trance-
- Es por ella, no?
- No cielo –mentí- Vamos?, ya me canse un poco de este bar –reí recobrando la compostura-
Pedimos el primer taxi que encontramos. Tardamos unos cuantos minutos en llegar que pasaron en silencio. Decidí no romperlo, y seguir en esa tranquilidad que inundaba el coche.
- Te sucede algo? No hablaste en todo el viaje! –dijo Ali en cuanto llegamos a su departamento mientras colgaba las llaves en la pared-
- No, es solo que estoy muy cansado. Fue un largo viaje! –dije, y era verdad. Me fui a acostar solo unos segundos después de haber tomado un vaso de agua y haberme lavado la cara para despejarme un poco. Tenía además, un fuerte dolor de cabeza-
El colchón estaba muy cómodo y las frazadas muy calentitas. Igualmente, aunque me hubieran puesto un trozo de cartón de colchón y un papel de frazada hubiera estado bien, porque con el sueño que tenía mucho no me importaba.
Dormí unas cuantas horas, sin estar pendiente del tiempo. Cuando me levanté, ojee la ventana y note que estaba de noche.
- Ali, estas aquí? –grite-
- Si amor, en la cocina –respondió-
Me puse unas pantuflas en los pies y me encaminé hacia donde me había dicho que estaba.
- Dormiste mucho! –sonrió y me beso-
- Si eso creo. Te dije que estaba muy cansado –reí- Hay algo para comer?
- Hice carne asada con patatas. Quieres?
- Claro! Exquisito –me saboreé- Que ama de casa!
Esa era una de las cualidades de mi novia. Cocinaba muy rico. Pero seguía sin estar muy seguro de lo que estaba haciendo, aunque si dejara a mi novia, no creía que Lindsay quisiera estar conmigo. Además le rompería el corazón a Ali.
Comimos conversando de cómo había sido el viaje y que había hecho ella mientras Lucas y Lindsay grababan su estupendo beso.
Me contó que ellos habían ensayado las otras escenas que iban después de esa, que se grabarían al día siguiente –no recuerdo el lugar porque cuando iba por esta parte presté atención a un ruido que había oído en la calle, como un golpe de un auto que lo use de medio para no tener que escuchar su largo discurso. Pero fue un sonido extremadamente fuerte por lo que decidí bajar-

Narra Lindsay:
Había quedado agotada después del día de filmación. Habíamos tenido que repetir esa escenas horas y horas, volver a colocar el maquillaje que se había corrido, hacer muchas veces el beso, etc.
Llegamos al salón donde había sido la reunión ya que la camioneta iba hasta allí, y de ahí había llevado a las chicas a la casa de Michelle.
- Quiero dar unas vueltas para despejarme –les dije en cuanto bajaron del coche. En un rato vengo-
Arranqué el auto a toda velocidad, hacia la casa de Ali. No me quería quedar allí, ni entrar pero fue al único lugar que se me ocurrió ir. Justamente en el viaje hacia el salón de esa tarde Ali me había contado donde vivía y era una ocasión justa para saber si podía llegar hasta allí, ya que era en la otra punta aproximadamente de donde yo estaba.
La cabeza me dolía bastante, ya que me había agotado demasiado. Hubiera sido mejor darme una ducha e irme a dormir, pero no tenía ganas.
Los ojos se me cerraban solos por el cansancio, pero lograba abrirlos de a poco, manteniendo la vista fija en la carretera.
Había empezado a lloviznar, cosa que no pasaba desde hacía bastante tiempo, y las ruedas empezaban a resbalarse de a poco. Pero nada iba a suceder, y decidí bajar la velocidad para no tentar al futuro. Solo echaría una mirada por el edificio haber si había rastro de Patrick y volvería a casa.
En unos minutos tan solo me faltaban dos cuadras para llegar a la casa, y el sueño me estaba venciendo. Sería mejor quedarme en un hotel por allí muy cerca, porque no me creía capaz de volver y les avisaría a mis amigas en cuanto llegara. Pero los reflejos se me estaban yendo a causa del cansancio, y los ojos se me empezaron a cerrar más rápido. Ya no era tan fácil mantenerlos abiertos.
Estaba por parar el auto, aunque sea dormiría ahí en la calle. Pero mis ojos se cerraron por completo antes de que pudiera hacer algo. Percibí un extraño y potente sonido que no reconocí, y sentí un fuerte dolor.

Cap 35: Luz, Cámara, Acción

– A donde debes irte? No puedes quedarte? –pregunto Patrick-
- No! Estoy llegando tarde a la reunión –tome mi bolso-
- Cierto!, también yo –soltó un grito Ali-
- Si, no hace falta gritar –sonreí sarcástica tapándome el oído-
- Llegaran más tarde si siguen hablando. Linds, puedes llevarla? –me pregunto Patrick-
No se en ese momento cual fue mi cara pero sin duda no debe haber sido ninguna muy buena.
- Si, no hay problema –improvise una falsa sonrisa-
- Gracias –dijeron ambos. Le di primera un beso en la mejilla a Patrick e inmediatamente Salí rumbo a la puerta para no ver su despedida-
Nos subimos al coche y arranqué bastante rápido.
-Puedes bajar la velocidad? –reí al ver su cara de terror-
- Tranquila Ali, si no voy así ni siquiera llegaremos para el final. Además, voy rápido pero prudentemente.
En unos pocos minutos llegamos al salón. La cara de susto de Ali por la velocidad todavía no se había borrado.
- Estas son horas de llegar? –rió Michelle-
- Lo siento, lo siento –me disculpe-
- No hay problema –aseguro- Vinieron juntas? –señalo a Ali-
- Luego te cuento –susurre-
Salude a Nataly, a Flaminia y a mi nuevo amigo Lucas.
- Estábamos practicando unos últimos retoques. En cuanto vinieras queríamos filmar por lo menos la primer escena –nos contó Michelle-
- Olvide preguntarle a Ali!, tu quien eres en la película? –le dije-
- Amiga de Lizzie –sonrió. Justo mi amiga debía ser?-
- Ya tenemos todo preparado en la camioneta para ir al bosque y grabar tu sueño con los vampiros –siguió Nataly-
- Me hubieran llamado! –me queje-
- Lo hicimos.
- Lo siento de nuevo! Olvide mi móvil.
Nos subimos a la camioneta todos los camarógrafos (Peter, Jeniffer, Romilda y Flami), Nataly, Michelle, Lucas y otras personas que no conocía.
Fuimos a un pueblo cercano de donde estábamos, que según Michelle tenia muchos bosques. En el viaje fuimos practicando el libreto con Lucas. Era un muchacho no divertido, y no podía evitar reírme con el mientras leíamos lo que debíamos decir.
En un momento de la charla Flami me llamó, y me fui con mis amigas.
- Que sucedió con Patrick? –pregunto-
Ya me había logrado olvidar de Patrick y de su novia gracias a Lucas. Otra vez deberían hacerme acordar?.
- Llego y lo primero que hizo fue besar a su novia –hice una mueca-
- Quien es su novia? –gritaron Michelle, Nataly y Flaminia al mismo tiempo-
- Ali.
- Ali, Ali? La Ali que conocemos? La que llego contigo? –preguntó Nataly-
- Si esa misma –bufé- Me invitaron a un bar y no me dejaron negarme. Me atrase por ello, y cuando me acorde de la reunión, Patrick me pidió que la llevara ya que había llegado al aeropuerto en taxi.
- Que cosa! –dijo Flami- Con Ali… -continuó- Hacia mejor pareja contigo!
- Si nunca nos viste juntos! –dije-
- En la fiesta –rió-
- Cierto…
El lugar donde íbamos era algo lejos. Al final del viaje me había puesto a hablar con Jeniffer que había nacido y vivido en Londres como yo.
Cuando la camioneta aparco, fue la primera vez que abrimos las cortinas de las ventanillas y vimos el paisaje de esa ciudad.
Estábamos en el extremo sur de un inmenso bosque. Se veía mucho color verde, hojas en el suelo y animales que investigaban a los nuevos invitados.
- Es hermoso –sonreí-
- Fantástico. Justo como había imaginado –agrego Michelle-
Debía ser genial imaginarte bosques, lugares, personajes para escribir en tu novela y luego verlos en la realidad como los habías pensado.
El lugar era precioso, pero si te encontrabas solo no debía ser muy agradable..daba algo de Miedo. Por eso lo habían elegido para esta parte.
Tardamos aproximadamente media hora, en cambiarnos y maquillarnos. A Lucas le habían pintado la cara de blanca, los labios rojos y le habían resaltado los ojos con negro. Daba miedo!. Estaba vestido de camisa blanca y pantalones color jean.
Yo me había puesto unos pantalones negros y una camiseta común, y me habían pintado los ojos y la cara color piel, tapando todas las imperfecciones. Luego me soltaron el pelo, lo cepillaron y me hicieron unas torzadas en la parte de atrás.
- Ya esta todo listo –llegamos a un claro en el bosque- Aquí es –dijo Nataly-
Había cinco cámaras a nuestro alrededor, de distintos diagonales y ángulos del lugar. Habían puesto unas telas para tapar la luz solar y nosotros estábamos parados justo en el medio del claro.
- Luz, cámara, Acción! –dijo Nataly-
- Elizabeth, yo te amo. Pero no soy para ti –dijo Lucas-
- Si eres para mi Edward, y no importa lo que pase entre nosotros ni que seamos. Yo te amo y necesito.
- Pero soy peligroso.
- No me importa, nada me hará cambiar de opinión.
- Enserio Lizzie, te puedo hacer daño.
- Sé que no lo harás –susurré-
- Pero puedo descontrolarme..
- Que eres Edward? Porque puedes matarme?
- Lizz –hizo caso omiso a lo que le había dicho- Con un solo movimiento puedo matarte, me muevo o te toco un poco de mas y te hago polvo.
- Edward QUE ERES? –grite-
- No lo sabes aún? –susurro- Soy lindo, tengo rico aroma, soy fuerte, corro rápido, soy BLANCO, no salgo al sol…
- Eres… -susurre poniendo cara de haber descubierto la razón de mi existencia-
- Dilo.
- Eres.. un vampiro.
- Si. Tengo muchas cualidades, y todas te atraen a mi. Todo lo que soy es para atraer a mis presas.
- Comes.. humanos? –pregunté-
- No.. sino no podría estar contigo. Ahora si quieres dejarme, puedes hacerlo –dijo-
- No lo haré, Edward yo te amo.
- Y yo a ti. –me besó. Ese beso fue muy tierno, y no lo habíamos ensayado nunca. Fue algo espontáneo-
- Corte –dijo Nataly-

Cap 34: Ali

Mi sueño había estado mal. No era a mi a quien Patrick besaba.
¿Ella y el? ¿La persona que, aunque no sabia el porque, me miraba de mala forma y mi mejor amigo?
Allí, se estaba besando con PATRICK!. En ese momento se me ocurrieron mil preguntas… ¿Por qué con el?¿Que tenia yo para que esa chica me mirara de esa forma?¿De donde se conocían?¿Debería decirle mis sentimientos hacia el?
Cuando se separaron, el levanto la mano y me grito:
- Hola Linds
- Ho..la –respondí-
Me hizo seña con la mano para que me acercara a ellos. ¿Yo? ¿Qué haría?
Decidí sacarme todas mis dudas de la cabeza y camine hacia ellos. Ali esta vez me miraba sonriente.
- Lindsay! –me abrazo Patrick- Ella es Ali, mi novia.
- La conozco –murmure- Felicidades –disimule una mueca-
- Hola Linds –me estrecho la mano- Siento haberte mirado de esa forma ayer, lo que sucedió fue que Pat me contó lo que les paso en el baile de graduación y que estaba enamorado de ti y me dieron celos –sonrió-
En ese momento, con su sonrisa y lo hermosa que era note la preciosa pareja que hacia con Patrick. ¿Ella celosa de mi?
- Esta todo bien –sonreí. Ok, ella no me odiaba como pensé, pero ahora yo a ella si ¿Por qué debía estar con ÉL?
- Si, ahora que se que se quieren como amigos solamente –contesto-
- Así es –mentí- Me alegra que este saca Patrick, te extrañe.
- Yo también –sonrió- Aunque no hace tanto que nos vimos, fue en tu fiesta-
- Nuestra –le corregí- De Flami también.
- Ali, Flami es una amiga de Linds – explico- Deberían hablarse, estoy seguro de que serán grandes amigos – Ok, a mi amiga si no me sacaría-
- Puedo saber como se conocieron? –tenia esa pregunta en el pecho y quería averiguarlo cuanto antes-
- Si –sonrió complacida ella- Fuimos amigos en el jardín de infantes y vivíamos en Italia. El se mudo a Londres, y no nos vimos por años hasta hace unos meses que tuve que ir allí por problemas personales. Fue un reencuentro en el cual nos enamoramos –relato sonriente-
- A diferencia de que ahora estas mucho mas hermosa que cuando eras pequeña – dijo el y yo quería vomitar-
Tosi unas veces al ver sus miradas que no se podían separar.
- Bueno, creo que estoy de mas acá –los interrumpí-
- No, discúlpanos –dijo Ali-
- Si quieren podemos ir a tomar algo –dijo Patrick-
- Conozco un bar muy cerca de acá donde podemos ir –se apresuro a decir Ali-
- Disculpen, yo debo irme a casa –yo sola con ellos? No gracias!-
- Linds! No estarás en mi “bienvenida”? Eres mi mejor amiga –Si eso, su AMIGA-
- Patr…
- Vamos Linds! –me interrumpió Ali. Desde cuando ella quería que yo este entre ellos?-
- Esta bien –bufe y ellos festejaron riendo-
Caminamos hacia la calle. Me sentía una inútil, iba a su lado mientras se tomaban de la mano. Pasamos por la parte bajo techo del aeropuerto y salimos al exterior.
- En que vinieron? –pregunto Patrick-
- Taxi –dijo Ali-
- En auto –les mostré las llaves-
Me subí al coche de Michelle, y abrí una puerta de la parte trasera del auto y una adelante, a mi lado para ir hablando con mi amigo en vez de hacer de taxi enviándolos juntos atrás. Pero como casi todo ese día, me salio mal.
- Ve tu adelante amor, así se conocen mas con Linds –dijo Patrick subiendo por la parte trasera-
Ella le hizo caso y se subió a mi lado, todavía con una sonrisa en su cara.
- Y que edad tienes? –pregunto-
- No te contó Pat? – le hice burla con ese horrible sobrenombre-
- Que debía contarme? –pego un grito-
- Tranquila. Solo que como es lógico, si fuimos a nuestra fiesta de graduación juntos, ambos nos graduamos al mismo tiempo y tenemos la misma edad –explique aun con la vista al frente-
Vi de reojo que Ali le ponía cara de auxilio a Patrick.
- Lo siento, te hice pensar mucho –reí para mis adentros- Tengo veinte años.
- Siempre muy complicada tu –dijo Patrick, y reímos mientras Ali lo fulminaba con la mirada-
- Piensa todo el tiempo que desperdiciamos –asegure a Patrick mientras recordaba la tarde de la graduación-
- Por que? –me pregunto-
- Recién para la graduación comenzamos a hablarnos, y esa tarde fue la primera vez que nos conocimos verdaderamente, y habíamos estado toda la secundaria cursando juntos.
- Es cierto. Si me hubiera animado a hablarte antes seriamos aun mas amigos –dijo. O algo mas que amigos!-
- Si, y yo también podría haberte hablado y conocerte antes –agregue-
- Menos mal que no fue así –susurro muy bajito Ali, e hice de cuenta que no había oído nada- Verdad?
- Si, habría estado genial tener tan solo una amiga en la secundaria –sonrió-
- No digas eso! –reí- Me haces sentir mal.
Escuche una fina posecita proveniente de mi adorada amiga que se encontraba a mi lado.
- Estoy aquí eh! –se quejo-
- Que? –pregunto Patrick-
- Ah es cierto, lo siento no me había dado cuenta –volví a reír para mis adentros-
Era muy divertido hablar con mi amigo y ver de reojo las caras que ponía Ali cada vez que decíamos algo, y además Patrick no se enteraba de nada.
El viaje no se paso muy lento, pero por el poco tiempo que anduvimos en al auto, la conversación había sido algo larga.
Con la boca cerrada y la vista fija en la carretera doble en una avenida que me indico Ali para llegar al bar a donde íbamos a ir y luego de unas pocas cuadras. Aparque el auto y nos bajamos. Patrick le dio un beso a Ali, mientras muy disimuladamente para que no vieran mi cara de asco, di vuelta la mirada y entre al bar.
Había varia gente pero no estaba colmado de ella, y para estar casi terminando el verano, hacia bastante frío. Aun quedaba un mes para que el calor desapareciera por completo.
Unos minutos mas tarde, ambos estaban detrás mío y nos sentamos en una mesa al lado de la ventana (así tenia un lugar adonde mirar si me encontraba en una situación incomoda)
Pedimos unas gaseosas y sándwiches. Estaban exquisitos! Hablamos de todo un poco, mientras Patrick y yo reíamos de algunos comentarios que hacia Ali. No la pase tan mal como había creído que la pasaría.
Cuando de pronto recordé algo y mire mi reloj.
- Lo siento, debo irme! –grite-

Cap 33: Su llegada

Esa noche tuve un sueño. Estaba en el aeropuerto y Patrick recién había llegado. Se veía de lejos, pero pude distinguir que me saludó con la mano, y al llegar a mi… me beso.
Me levanté de un salto, con una sonrisa que se esfumó al instante. No podía ser así, Patrick era solo mi amigo.
- Lindsay! Estas bien? –susurró Flami aún medio dormida-
- Si, fue solo un sueño –volvió a apoyar la cabeza en la almohada-
Me levanté y fui al baño. Me lavé mi cara unas cuantas veces para despertarme y luego fui a la cocina a tomar un vaso de agua. Entré a la habitación nuevamente y me puse un jean, una remera y un blazer.
Pero no pude sacarme de la cabeza ese sueño, ese beso... Quería que Patrick volviera.
En cuanto pude prendí el ordenador nuevamente. Esperaba que me dijera la hora y el día en que volviera. Y así fue.

Linds:
Finalmente se apresuraron los planes. Llegó hoy mismo a las cuatro de la tarde. Te esperó ahí si quieres ir a buscarme. Saludos.
Patrick.

Apagué el ordenador y tomé un desayuno. Me senté en el sofá y prendí mi mp3. Puse la carpeta que contenía canciones de amor, tristes para llorar un rato. Lo logré y mientras me involucraba en las letras algunas lagrimas se caían por mis mejillas. Como podían existir letras tan profundas?
Finalmente Patrick llegaría ese día y no veía la hora de estar esperándolo en el aeropuerto.
Cuando Nataly, Flaminia y Michelle se despertaron, les conté la novedad.
- Tu no estarás enamorada de él, Linds? – había preguntado Nataly –
- No… -contesté un tanto ruborizada-
El tiempo pasó muy lento, mas que en mi vida entera. Parecía que había pasado ya un día cuando el reloj recién marcaba una hora más.
Pasamos el resto de la mañana conversando, y antes del medio día fuimos al mercado por algunas provisiones para el departamento y cuando llegamos hicimos carne con patatas para almorzar.
Había calculado que si el amor no se demoraba, tenía tiempo para buscar a Patrick, conversar con él aproximadamente una hora y luego ir a la reunión para Never Think.
En pocas horas volvería a ver al propietario de ese flamante volvo que tanto me gustaba. Poco a poco, las agujas del reloj fueron girando mas deprisa y el tiempo era mas llevadero. Me había recostado nuevamente unas horas, pero no para escuchar mi mp3 sino para dormir un rato, así podía no pensar en nada y relajarme.
Cuando me desperté, estaba muy acalorada. Me di una ducha rápida, me cambie de ropa y cepille mi maraña a la cual llamaba pelo. Observe mi reloj nuevamente y tan solo faltaban quince minutos para que llegara Patrick, por lo que le pedí prestado el auto a Michelle y Salí cuanto antes.
Como las cosas nunca podían salirme bien, me tope con varios embotellamientos y algunos choques que atrasaron mi llegada.
En cuanto llegue, aparque el auto cerca del aeropuerto tan solo dos minutos antes del horario determinado para aterrizar por Patrick. Entre al edificio corriendo, justo cuando la voz del alto-parlante anuncio la llegada del vuelo de Patrick, el numero 12.
Corrí mas rápido hacia el parque donde aterrizaba el avión y debíamos esperar a los recién llegados, mientras la punta del bolso se golpeaba en mi espalda.
Y así era, mis ojos corroboraron lo que el altoparlante había dicho. El avión había aterrizado.
Gire la cabeza por un segundo al ver que alguien me miraba y era Ali, la chica que no me había mirado nada bien en la reunión de la película por lo tanto di vuelta la cabeza y dirigí nuevamente mi mirada al avión.
Sus puertas se abrieron y empezó a salir de ellas mucha gente. Era una situación muy similar a cuando Nataly había llegado a Londres.
Mi amigo fue uno de los últimos en salir. Busco una maleta y note que caminaba hacia mi.
Estaba distinto, no era igual a mi amigo Patrick, el que yo había conocido. Estaba mas… guapo. Empecé a caminar mas rápido hacia el para abrazarlo, pero note que su mirada y sus pasos no iban hacia mi, sino que a trabes de mi y empezó a correr más rápido hasta que se paró en seco y… mis ojos no pudieron creer lo que habían visto.

Cap 32: Noticia.

Al día siguiente nos despertamos muy tarde. Almorzamos algo y salimos a la reunión. Ese día nos darían el libreto para la película. Llegamos Michelle, Nataly, Flaminia y yo juntas, y luego de esperar unos minutos a que aparecieran los demás, Michelle nos dio a cada uno el guión que nos tocaba, separado en escenas. Conocí a Lucas, el chico que haría de Edward y conversamos por mucho tiempo. Practicamos un momento la escena de la separación mientras reíamos a carcajadas. Me había caído muy bien. Tenía el cabello rubio, y unos hermosos ojos celestes. Era bastante simpático.
En la sala se oían los murmullos de todos. Se habían juntado en grupos, y como Lucas y yo estaban riendo a carcajadas y practicando sus libretos. Eché una ojeada por todo el lugar buscando a mis amigas. Michelle y Nataly se hallaban conversando animadamente con un muchacho y Flaminia estaba riendo con una chica, que supuse que le estaba enseñando a usar la grabadora, ya que la movía mientras mi amiga observaba sus movimientos y que botones oprimía.
Seguí conversando con Lucas y noté que una muchacha me estaba mirando mal, pero desvié la mirada cuando Michelle habló.
- Chicos, ahora vamos a hacer escena por escena explicando como deben decirlo, por lo menos hasta la mitad de la película ya que no llegamos con el tiempo. No nos quedaremos media hora con cada una de las partes, pero es para que sepan aproximadamente como son sus papeles -sonrió y todos asentimos- Primero la escena principal -nos llamó a nosotros dos- El sueño de Elizabeth.
Nos acercamos a ella Lucas y yo, todavía riendo por lo bajo. Agarramos nuestros libretos y empezamos a actuar.
- Elizabeth -susurró Lucas-
- Edward, eres tu? -dije. Mi voz salió algo ronca-
- Si..estoy aquí.
- Ed..
- Lizz, quiero decirte..que estoy enamorado de ti -se acercó a mi.
En esa parte había un casi-beso de Elizabeth y Edward. Sentí cosquilleos en mi estomago, al tener a Lucas tan cerca mío-
- Corte -rió Michelle
- Genial!
- Ge-nial -sonrió con malicia la chica que antes me había mirado mal.
Tenía celos del papel? Porque le caía tan mal?
Nos separamos de repente y nos empezamos a reír mientras nuestras mejillas se ponían de un tono colorado. Estuvimos toda la tarde así, corrigiendo errores, viendo posturas y como debía decirse todo y riendo con cada confusión o error de cada uno. Cuando se hizo la noche volvimos al departamento. Era mas tarde de la hora que suponíamos volver, pero no había sido para mal...todo lo contrario. Había sido una tarde estupenda.
- Linds, tienes un correo -me dijo Flami, que estaba en la computadora- Apareció un cartel. Si quieres míralo, yo ya terminé acá.
Me fui hacia donde estaba ella. Me senté en el sofá, apoyé el ordenador en las piernas y apreté el cartel que había aparecido. Era de Patrick.




Linds:
Perdona por este mensaje, se que te mande uno hace muy poco. Te quería avisar que dentro de un tiempo iré a Chicago por unos asuntos personales, pero sería increíble verte nuevamente y charlar juntos. Espero que quieras y puedas.
Un beso grande
Patrick

Tuve una reacción algo extraño. Estaba sintiendo mariposas en el estomago? Una sonrisa se había curvado en mis labios al leer ese mensaje? Me daba esperanzas de algo saber que lo volvería a ver? TENIA ganas de verlo? Me hacía...feliz?
- Lindsay, a comer -interrumpió mis pensamientos Nataly-
- Ya voy -contesté, deposité el ordenador en la pequeña mesa...más tarde lo contestaría... y me fui a comer-
Devoré con toda prisa la pizza que habían pedido las chicas y tomé mi gaseosa casi de un trago. Estaba nerviosa, y quería contestar el mensaje cuanto antes.
- Tranquila! Te atragantaras -carcajeó Flami más de una vez-
- Estas nerviosa, Linds? -decían otras veces-
- No es nada chicas...-les mentía-
En cuanto terminamos de comer, lavé los platos rápidamente intentando no atrasar más mi respuesta a mi… amigo y corrí hacia el ordenador. Lo volví a colocar en mi falda y contesté lo más rápido que pude.

Patrick
Me hace muy feliz volver a verte. Te he extrañado bastante, amigo. Avísame en cuanto vengas que si quieres te voy a buscar, y salimos o vamos a comer algo. Un beso grande. Te quiero.
Lindsay.

Sentía...amor por Patrick? Por primera vez le había puesto..te quiero y pareció que tenía más ansias de verlo que nunca. Quería a Patrick como algo más de lo que éramos hasta ahora?

Cap 31: Juntas

Ya no podía pedir nada más. Mi vida estaba completa. Decidí telefonear a mi madre para avisarle todo lo que había ocurrido.
- Hola? –contesto al teléfono-
- Ma, soy yo!
- Lins. Como estas?
- Bien mama. Quede para el personaje principal de la novela –le conté-
- Increíble! Felicidades cielo.
- Gracias. Justo para la misma película quedaron también Flami, como camarógrafa y fotógrafa y Nataly como directora!
- Mándales un saludo. Que tengan mucha suerte.
- Bueno te tengo que dejar. Nos llaman! Adiós.
- Chau –corto-
Las chicas estaban a mi lado. Habían llamado a sus respectivos padres mientras yo lo hacia, y acababa de llamarnos a todas Michelle.
- Bueno, mañana a la misma hora y en este lugar, empezaremos a ver las escenas de toda la película. También les daré los libretos y la fecha de la primer grabación –dijo- Ahora pueden irse.
Se escucharon muchos suspiros y voces conversando mientras nos encaminábamos a la salida. Flaminia, Nataly y yo íbamos juntas, casi abrazadas. Michelle nos alcanzo.
- Las tres se quedaran en casa, cierto? –sonrió-
- Demasiada hospitalidad –bufe y me reí-
- Es grande la casa – Michelle hizo un puchero gracioso –
- Esta bien –dijo Flami y Michelle sonrió complacida-
- Vamos yendo!
En tan solo unos minutos llegamos al departamento. Me sentía como en casa, o como en Los Ángeles. Michelle era una muy buena anfitriona, y mientras mis amigas acomodaban sus maletas y su ropa en una habitación, me di un largo baño. Deje que el agua se colara por mis dedos, calentara mis músculos y me puse enjuagué en el pelo, para alisarlo un poco. Era un lío.
Salí, me cepille los dientes y el pelo, y me cambie de ropa. Elegí unos vaqueros azules y una camiseta blanca. Las chicas ya habían terminado de acomodar todo, y se fueron también a dar un baño. Con Michelle preparamos la merienda y en cuanto Flaminia y Nataly terminaron, merendamos todas juntas.
- Fue un hermoso día –sonrió Michelle-
- Si, lleno de emociones! –concordé-
- Las extrañe mucho –susurro por lo bajito Flami-
- Nosotras también –reímos todas-
Nos quedamos toda la tarde conversando, sobre lo que le había pasado a cada una en estos días. Flami se había encontrado con una vieja amiga que también estaba en el casting, y vivía en Chicago. Se quedó con ella toda la semana, y conoció toda la ciudad hasta que la llamaron el Jueves. No había sacado pasaje aun porque confiaba, o aunque sea tenia la esperanza de que la llamaran.
Nataly, estaba en el hotel y la llamaron el Miércoles, por lo que, ya sin nada de nervios, se dedico el resto de los días a ir de Shopping, comprar ropa y conocer algunos parques importantes.
Luego de terminar de charlar, y de cenar prendí el ordenador. Tenía nuevos correos.
Abrí de a uno, y los empecé a leer.

Lindsay:
Tal vez para cuando leas esto ambas estaremos de vuelta en Los Ángeles. Igual, confío en que aunque sea tu pasaras el casting. Te deseo mucha suerte, y te extraño.
Luego nos hablamos. Aquí hace mucho frío, y en este hotel Internet no anda muy bien.
Un beso grande
Nataly.

Contestarlo era absurdo, por lo que seguí por el siguiente.

Querida Lins:
Espero que estés de maravillas en Chicago, se que es una ciudad genial y también sé que quedaras para el puesto de actriz. No me preguntes como, pero se que estas haciendo un casting allí.
Te deseo muchísima suerte. Te quiero
Patrick.

Era muy amable de su parte… lo respondí en cuanto pude.

Patrick:
Muchas gracias. Ya quede para el puesto del personaje principal. Estoy muy contenta, y no debías molestarte en mandarme un correo, pero te lo agradezco.
Un beso grande.
Lindsay.

No le diría yo también te quiero. Sería tentar a las fieras… mejor dejarlo así.
Apagué el ordenador, que por suerte andaba mucho más rápido que el que tenía en mi casa. Me fui a dormir en cuanto estuve en pijama, y las demás ya estaban todas acostadas.
- Que descansen –susurre y me metí en la cama, tapándome con la colcha-

Cap 30: Sorpresa.

Al otro día me desperté temprano. A eso de las diez de la mañana debíamos juntarnos. Por suerte no tenia que ir en taxi, ya que Michelle tenia que ir a la misma hora que yo y decidimos ir juntas. Nos levantamos, y ella se fue a duchar mientras yo me cambiaba. Me puse un pantalón de corderoy negro, con una remera del mismo color y una campera y zapatillas blancas. Luego merendamos con unos café con leche y partimos.
Tardamos unos cinco minutos en llegar, ya que no era tan lejos por suerte. Había tanta gente que no pude ver bien la cara de ninguna.
- Yo tengo que ir con la directora, si quieres ven conmigo y la conocerás. Yo también en verdad tengo que conocerla porque yo solo elegí a los actores, y no se quien será – dijo Michelle mientras caminábamos entre la multitud –
- Ok, y como sabrás quien es?
- Justamente estamos yendo a preguntarle a uno de los jueces que me ayudaron a elegir a todos los chicos que están acá. Debe saber donde se encuentra.
Llegamos con el, y Michelle le hablo.
- A que no sabes quien es ella?
- No – dijo el hombre –
- Ella es una amiga mía, y es Elizabeth!
- Que lindo nombre.
- No, no entiendes. Su nombre no es Elizabeth, es Lindsay, la que llevara a cabo el papel de Elizabeth!
- Genial, encantado de conocerte Lindsay – me estrecho la mano –
- Gracias. Igualmente!
- Sabes donde esta la directora? Debo hablar con ella – pregunto Michelle –
El señor elevo la mano, y señalo hacia un costado de la sala. Michelle y yo dimos vuelta las cabezas y justo donde señalaba había una chica. Una chica que me parecía muy conocida, y en cuanto me miro nuestras caras cambiaron a felicidad.
Corrí hacia ella.
- Nataly! Nataly! Nataly! – la abrace –
- Lins! – me respondió el abrazo –
- Que haces aquí? – pregunte –
- Me llamaron para un casting, como te dije. Y quede, como también te dije. Soy la directora de la película Never Think.
- Oh, se ve que se nos olvido decir hacia donde viajábamos.
- Por que? Tu que haces aquí?
- Yo seré Elizabeth! El personaje principal de Never!
- Genial! Buenísimo! No sabes lo que me alegra, Lins. Estaremos en la misma película y no nos extrañaremos mas. Estaremos juntas!
- Si, estoy muy contenta. Y, donde te estas quedando – en ese momento llegó Michelle y abrazó a Nataly –
- Nat! Hola – dijo – Linds, yo te intente decir que ella estaba acá, porque sabia que se presentaría en el casting, y justo fue cuando me sonó el móvil ayer, y después me olvidé. Pero lo que no sabia es que habías quedado.
- Si – respondió feliz Nat – Ahora todo es mucho mejor, con ambas!
- Faltaría Flaminia – sonreí un poco triste – Bueno, y al final. Donde estas viviendo?
- Yo en un hotel muy cerca de acá.
- Como se llama? – casi grité –
- Hour by hour.
- Woow! Es el mismo en el que estuve yo los primeros seis días, y luego me estaba yendo.
- Como te estabas yendo?
- Ok resumo lo que paso. Creí que no llamaban, me estaba yendo a Los Ángeles de nuevo, y justo sonó mi móvil. Me dijeron que quede en el papel, y ya habían cerrado la puerta del avión. Tuve que correr con los pilotos, y pedirles que la abrieran, pero no querían. Me puse muy nerviosa, y me desmaye. Me llevaron a la clínica, y me quede en Chicago. Al poco tiempo me repuse, y como ya había pagado el hotel porque me iba a Los Ángeles, desde anoche estoy quedándome con Michelle – le conté –
- Ah, te pasaron bastantes cosas en dos días – rió –
- Si eso creo – dijo Michelle, hablando después de todo mi relato – Bueno, Nataly obviamente te invito a que te quedes en mi casa. Todavía queda un sofá, y además se pueden tirar colchones, así vivimos todas juntas.
- No te hagas problema Michelle, gracias – dijo Nataly –
- Enserio a mi no me molesta. Además, así no pagas hospedaje, y en casa entramos todas.
- Bueno, me convenciste. Gracias!
- Chicas, ya llegaron bastantes. Creo que debería empezar a hablar antes de que esto este mas atestado de gente. Nos vemos mas tarde! – dijo Michelle -
- Adiós – contestamos Naty y yo al unísono –
Estuvimos con mi amiga hablando un tiempo, hasta que una voz alta que se oía por un parlante nos interrumpió. Era Michelle, que estaba hablando por un micrófono para que todos la oyéramos.
- Bueno, primero y principal buenos días, y felicitaciones a todos los que están acá – le hicieron un lugar grande donde estaba ella, para ir llamando de a uno – Luego a todos quería comentarles sobre la película. Never Think y les iré mostrando los personajes. La historia es de una muchacha, Elizabeth – me hizo señas con su mano para que me acercara a donde ella se encontraba – Ella empieza la película soñando, con Edward – señala a un chico, que se paro al lado mío y me sonrió. Era bastante guapo – y se enamoran y empiezan a salir. Resulta que el era un vampiro, pero a ella nada le importaba. Ella se despierta luego del sueño, y ve allí a Edward y se asombra mucho ya que creía que el había estado solo en el sueño. El le cuenta que iban a ir al cine pero ella se había echado una siesta antes, y le dice que abajo estaba su novio Benjamin – sonrió y señalo a otro muchacho un poco mas alto – Ella no entiende, pero Edward le explica que ella lo estaba por dejar por que se había enamorado de él y ella se acuerda lo que estaba pasando antes de dormirse… Termino el relato de toda la historia que yo ya sabia y con mas detalles del libro, y todos aplaudieron.
- La principal sería Lizzie – me señalo y luego Edward. Benjamin también hace una parte muy importante, pero también hay muchos otros actores. Tenemos al Doctor – señaló a un señor que parecía de unos treinta y tantos años, que se acerco y agrupo con nosotros – A los padres de Lizzie – señalo primero a una mujer y luego al hombre – La familia de Edward que esta con él en la clínica. Amigas y amigos que Elizabeth se hace mientras se separa de Edward. Una vampira que en el sueño, es hermana de él, el cura de la boda, todos los extras de la calle el día que van al cine y de la boda, el hermano de Lizz. Después tenemos a la directora: Nataly – la señaló y luego de abrazarme, mi amiga se coloco del otro lado de Michelle – A los fotógrafos y camarógrafos – empezó a leer un papel que tenia en la mano – Romilda, Flaminia, Jeniffer y Peter – ellos subieron –
Pero había oído bien? Flaminia? La cabeza me daba vueltas, pero podía ser que haya otra chica con ese nombre aunque verdaderamente era muy extraño, pero todas mis dudas se aclararon cuando la muchacha se unió a nosotras. Pelo castaño, ojos claros. Era Flami! Mi amiga. La abrace con todas mis fuerzas, y luego Nataly nos abrazo mas fuerte a ambas. Era genial! Finalmente no había tenido que volver sola a Los Ángeles, sino que me había quedado y con ambas! Genial!
- Felicidades Lizzie – me sonrió –
- Igualmente fotógrafa! – reí – Estaremos las tres juntas en todos los ensayos y grabaciones!
- Si será genial. Las tres juntas para todos lados – sonrió Nataly – Inseparables!

Cap 29: Mi nueva compañera de casa.

Salimos de la clínica, y ella había ido en auto. Estábamos por llegar al hotel cuando me acorde de algo y le dije:
- Hay un problemita.
- Cual? – dijo –
- Yo ya pague mi hospedaje en el hotel, porque me iba a ir. Debería conseguir un departamento.
- Mientras tanto puedes quedarte conmigo – dijo mientras se desviaba hacia su departamento –
- Segura?
- No hay problema.
Tardamos unos cuantos minutos en llegar. Yo aun no lo había conocido, y ahora me quedaría allí! No quería molestar a Michelle, por lo tanto tenia pensado buscar algún departamento, ya que con la plata que me darían con la película podría pagarlo.
Entramos por la puerta principal del hotel, y subimos en ascensor. Quedaba en el piso numero cinco. Era hermoso el departamento! Decorado en colores pasteles, con las paredes blancas y muy grande. El ambiente principal por donde entrabas, era como en el mío de Los Ángeles, el living. Tenia unos sofás que se veían muy cómodos, un televisor, computadora y equipo de música. Después conectaba con la cocina, que tenia las paredes de color celeste muy claro. Tenia una gran mesada, alacena, cocina, heladera y una mesa para cuatro personas con sillas blancas.
Luego fuimos a la habitación que tenía dos camas con colchas rosadas, y un armario gigantesco. Tenia mesitas de luz, y varios cajones por todos lados para poner ropa y objetos. También en una parte, tenia un enorme escritorio, con muchas hojas dispersas, y lápices, lapiceras donde había varios ejemplares de Never Think.
Y por ultimo, el baño. Era hermoso y muy espacioso. Todo en blanco y color plata, con una gran bañadera y un jacuzzi. Enorme casa para una persona sola!
- Era de mi madre – sonrío al ver mi expresión – Por eso es todo tan grande. Vivíamos ella, mi padre mis hermanos y yo.
- Cuantos hermanos son?¨
- Un hermano, una hermana y yo. Una tiene dieciséis años, y el varón tiene 20, como vos.
- Ah, eso explica el tamaño de la casa! Y los demás en donde viven?
- Mi hermanita menor vive con mis padres, en Chanada, y el mayor vive acá pero en otro departamento. Prefirió vivir solo – reímos – Y vos, tienes hermanos?
- No, solo somos mis padres y yo. Mis padres viven en Londres, y yo me mudé este año hacia Los Ángeles para estudiar, y por que me invitó Nataly, y vine aquí en cuanto me llamaron. Ellas también tuvieron que viajar por ofertas laborales.
- Si están… - dijo pero justo le sonó el móvil –
- Atiende, no hay problema.
Ella atendió, y se quedo hablando por un rato por el teléfono, mientras yo daba vueltas por la casa, agarraba mi maleta que la tenía Michelle (la había retirado en el aeropuerto, ya que la sacaron en cuanto me llevaron a la clínica) y la revisaba. Tenía todo, pero no quería llevarla al cuarto. Tal vez dormiría en el sofá, nadie sabia.
Espere unos minutos. Luego le hice señas a Michelle, y me metí en el baño. Necesitaba despejarme. Me lave la cara y me quede un tiempo pensando… Mi sueño, si así se lo podía llamar, que había tenido cuando me desmaye en el aeropuerto se haría realidad… Salvo que sin una parte… Flaminia y Nataly. Pero seria increíble! Yo! Siendo la protagonista de una película, que seguramente me haría famosísima! Iba a ser genial, y esperaba quedar bien en ese personaje, no se veía muy parecida a mi, pero era increíble. Me encanto el libro de Michelle, verdaderamente. Fue increíble, esa forma de escribir, de inventar cosas, de explicarlas! No sabia cuanto había tardado, pero era muy buena.
Michelle terminó de hablar, y me indicó que iba a hacer algo para merendar, ya que ambas teníamos mucho hambre, y hacia mucho que no comíamos y que yo mientras tanto podía acomodar mis cosas en la habitación de ella, que dormiría en la otra cama, y que en su armario había lugar para mi.
Me parecía que no conocía tanto a Michelle como para hospedarme en su casa, habitación y hasta usarle el armario, por lo tanto decidí dejar la ropa en la valija como estaba.
Fui al baño a despejarme un poco. Me lave la cara, y me quede un rato pensando. Era todo increíblemente igual a ese sueño, si se podía llamar así, que había tenido cuando me desmaye en el avión. Yo iba a hacer de un personaje principal, iba a ser la cara de una película, alguien importante. Lo único que no era igual, iba a ser que faltarían Flaminia y Nataly.
Llegue a la cocina, donde había un delicioso aroma. Ya estaba la mesa servida, con dos chocolatadas y panqueques. Me senté y probé uno. Estaban deliciosos.
- Cocinas genial.
- Gracias, me enseño mi madre.
- Enserio, están deliciosos. – sonreí –
- Oh, si. Me acorde que debía decirte. Mañana habrá reunión para la película. Estaremos todos, directora, productores, camarógrafos, actores, actrices, secundarios, todos. Ahí ya les daremos el libreto, y yo les contare resumido el libro así tienen una idea de cómo interpretar sus roles, además les daré a cada uno un ejemplar del libro por si quieren leerlo.
- Ok, gracias por avisarme. Allí estaré. Sabes…todo esto es muy raro.
- Lo se, hasta para mi. Es la primer vez que hago algo así, importante.
- Si, además verme a mi como la tapa de una película, como un personaje principal, como tu Elizabeth.
- La harás genial. Me alegra mucho que seas vos.
- Gracias… Pero es extraño.
- Como todo en la vida, hasta que te acostumbres.
- Seguro – sonreí -
Luego me di un largo baño, para calentar todos mis músculos, hablamos un rato con Michelle sobre todo, la vida y contesté correos.
Principalmente le mande uno a mi madre contándole todo lo que había ocurrido ese día, y que no pude volver a Los Ángeles, que me habían llamado y detalladamente le dije diez veces que estaba bien y me sentía genial. Ya me imaginaba a mi madre haciendo un mundo de esto.
Luego cenamos algo rápido, y nos fuimos a dormir.El siguiente día seria uno muy largo, y feliz.

Cap 28: Chicago o Los Angeles?

Corrí y corrí por ese pasillo. Sabía que debería llegar a algún lado y deprisa para que abrieran esa puerta, pero no donde. No podía pensar y correr, pero si me quedaba quieta seria demasiado tarde.
- PIENSA LINDSAY, PIENSA! – me grite a mi misma –
Si, lo se! – en ese momento se me ocurrió un plan, que no sabia si era bueno pero un plan en fin y el único que tenia -
Debería llegar a un lugar que ningún pasajero entra, un lugar que ni siquiera sabia bien a que distancia me quedaba. Tenía que llegar a la cabina de los pilotos. Y justo sentí un movimiento en los pies, que estábamos casi despegando.
Corrí con mas fuerzas, y por fin llegue, estaba a solo un pasillo de distancia, que en dos saltos estaba. La azafata venia atrás mío, pero todo lo que quedaba de mi espalda para atrás estaba nublado, estaba bloqueado. Abrí la puerta torpemente, y los pilotos al verme dejaron de mover palancas o apretar botones.
- No puedes estar aquí! – gritaron. Yo quería contarles todo, todo con tal de que pudiera volver, pero no había tiempo –
- Lo siento de veras, mucho pero tengo una urgencia. Algo muy importante, el sueño de mi vida y todo eso ser cumplido si me dejan bajarme!
- No, lo siento pero no puedes.
- Por favor – rogué – Es mi sueño, debo quedarme en Chicago y hacer algo, les dejo la plata del viaje, del pasaje pero por favor – me puse de rodillas –
- No haga eso por favor – me agarro del brazo y me paro uno de ellos. Aunque sea los tenia lejos de los controles y no emprenderían vuelo –
- Por favor solo ábranme la puerta, debo correr, debo irme! – y mi maldito móvil sonaba nuevamente, aunque esa llamada era muy importante, habría sido mas en otro momento, si no podía bajar, esa llamada seria algo mínimo. Atendí rápido como una flecha, y le dije por favor al hombre si me llamaba en otros minutos. Pobre, lo iba a volver loco, pero primero debería bajar del avión –
Los pilotos se me quedaron mirando, no sabia que pinta tenia o que cara de loca, aunque luego entendí que me miraban así porque…estaba llorando. Las lagrimas caían de mis mejillas. No mentía ni exageraba en nada de lo que decía, esa película era un sueño, y en un momento se me nublo la visión, pero no la de mis espaldas. Toda mi visión, y caí inconsciente.
Me veía a mi en un rodaje, con muchos famosos conocidos, y en una tapa de un DVD, en una alfombra roja, en los Oscars, ganando un premio, de mejor actriz, con mis compañeros de la película, que ya eran mis amigos, Michelle, y me veía en mi sueño. Mi sueño en un sueño. Si que todo era un enredo! Estaba feliz, protagonizaba Never Think, y estaban Nataly y Flaminia. Si que había errores ahí.
Escuche unas voces, que no pude entender bien lo que decían pero estaba en una camilla… Genial! No estaba bien, y me dolía mucho el pecho ya que estaba muy angustiada, pero no estaba en ese maldito avión, y me había quedado en Chicago.
Intente abrir los ojos, pero no podía. Parecía que se encontraban pegados. Me quede un tiempo quieta, intentando escuchar esas voces. Era Michelle! Que hacia ahí?, y estaba hablando con alguien, que supuse que era el medico.
- Gracias Dr. Yo me quedo con ella – la oí decir –
- Mi-ch-e-lle – logre susurrar –
- Lindsay! Que sucede? Estas bien?
- S-i – agregue –
- Hay me hiciste asustar mucho!
- Don-d-e es-to-y?
- Estamos en Chicago, en una clínica. Estabas en el avión hablando con los pilotos. Me contaron que decías que era tu sueño, que lo cumplirías y te bajabas, que debías quedarte aquí… Ellos no querían, pero te desmayaste, agarraron tu móvil, que sonaba. Era del muchacho que te llamo hoy para avisarte que quedaste, y tenia que llamarte unos minutos después según le habías dicho. Le dijeron si alguno te conocía, y el nos pregunto a nosotros, porque estábamos en una reunión. Yo dije que si, me pasaron el teléfono y me dijeron lo que había ocurrido y que estarías en esta clínica. Vine en cuanto pude, y seguías desmayada.
- O-hh – susurré –
- Pero que era lo urgente?
- La pe-li-u-la. Pa-ra m-i es m-u-y im-por-ta-nte. Ima-gi-nate! Per-sonaje Princ-ipal en un-a películ-a.
- Ah, claro. Y habías sacado pasaje porque creías que ya no te llamaríamos, y justo te llamamos cuando estabas en el avión, verdad?
- Si – ya pude articular palabras enteras y abrí los ojos –
- Te sientes bien?
- Si estoy mejor. Supongo que fue el susto, la emoción, todo junto!.
- Eso creo.
En ese momento llego el médico.
- Oh, te has despertado. Como te sientes? – me miro los ojos con una linterna, y me reviso para ver como estaba.
- Bien, ya normal.
- Genial. En unas horas ya te puedes ir. Fue un gran susto!
- Eso creo. Gracias.
Pasamos el resto de las horas que estuve allí con Michelle hablando. Me dijo que me llamaron muy tarde, porque el personaje principal era el ultimo, y había muchas que éramos buenas, entonces les costo decidir. Luego habían escogido, pero mi celular daba ocupado (seguramente hablaba con mi mama) y entonces en cuanto pudieron me llamaron. Hablamos de quienes habían quedado en los otros personajes, que obviamente no conocía a ninguno.
Horas mas tarde, volvió el médico, y me vio que estaba hablando normalmente y ya no tenia ningún dolor.
- Ya puedes irte a tu casa. Traten de no darle muchas noticias tan shokeantes – le dijo a Michelle – Y que este un rato tranquila.
- Si, yo iré con ella y la cuido. Bah, si quieres puedo ir al hotel contigo.
- Si, mejor. Muchas gracias Michelle!

Cap 27: La vuelta

Ya tenía todo listo para irme, y casi era la hora. Me vestí, me cepille el pelo y los dientes, e intente tardar la máxima cantidad de tiempo posible.
Cuando se hizo la hora baje, entregue las llaves de la habitación del hotel y me tome un taxi llegar al aeropuerto.
Fui mirando calle por calle, vidriera por vidriera, casa por casa, parque por parque toda la ciudad. Era muy hermosa y la quería tener guardada en mi miente.
El avión ya estaba aparcado en el aeroparque y en cualquier momento me llamarían para subir. Pasaron unos segundos, y lo hicieron. Mi nombre se escuchó por el altoparlante, y me acerqué al avión, justo cuando mi móvil sonó. Me llene de esperanzas.
- Hola Lins – era mi madre –
- Hola mama – bufé –
- No te alegras de escucharme?
- Si, lo que pasa es que esperaba otro llamado. No importa, que ocurre?
- Quería saber donde estabas.
- En Chicago, en el aeropuerto. Estoy por partir hacia Los Ángeles nuevamente.
- Ok, luego te llamo.
- Adiós mama.
Subí al avión, y me senté en el asiento. No sabia porque, pero estaba tan cansada que estaba a punto de quedarme dormida y el avión todavía no arrancaba.
Otra vez tenia que ir a Los Ángeles, pero esta vez para quedarme sola… Buscar trabajo, sin Nataly ni Flami apoyándome. Ya empezaba a valerme por mi sola y debería volver al trabajo de hacia una semana, repartiendo curriculums.
Sería feo estar sola en el departamento, que siempre había estado cargado con las risas de las tres, siempre nuestra amistad concentrada en el. Seria aburrido mejor dicho, sin las chicas, y en una ciudad que si bien ya era mi hogar, no estaban ni mis amigas ni mi familia.
- Buscare amigas allí cuanto antes – pensé para mi misma –
Ya habían puesto una película en el avión, y una chica se sentó a mi lado. La película era una que había visto ya hacia mucho tiempo, Titanic. Que película! Me puse a recordar la historia, y todo lo que había llorado con ella, sumado a que luego se me había antojado leer el libro, por lo tanto me lo compre, y llore otro tanto mas. Era una historia fascinante, pero también súper triste y una de las pocas películas basadas en la realidad que me gustaban. Siempre en una de miedo o de terror, decís que es mentira y no va a pasar ni paso y te calmas o te sentís mejor. Pero esa historia era sumamente triste, y encima sabia que había pasado y a la pobre gente le había pasado todo eso.
Pero hacia tanto que no la veía, que decidí dejar de pensar en todo eso y en que estaría sola y me compenetré en la película.
Mientras miraba, no preste mucha atención pero logre escuchar que el avión todavía no arrancaba por que tenia una pequeña falla técnica, y que tardaría aproximadamente media hora. Por suerte, la película era larga y podría esperar mirándola si antes no me quedaba dormida. Y así fue, me quede dormida y no pude ver la película.
Por lo poco que oí ya que no tenia un sueño profundo, y estaba entre-dormida ya habían arreglado la falla y en poco tiempo emprendería vuelo.
Me desperté, y medio dormida todavía me dedique a continuar mirando la película. Pero oí que se atrasaría unas horas mas, por que estaba nevando! Todo tenia que pasar? Esta ciudad parecía que tenia un imán, ya que no nos podíamos ir mas.
Y pasaron varios segundos, minutos, ya no sabia cuanto tiempo era, porque esta vez si toda mi cabeza estaba metida en la película, y como siempre yo estaba llorando y llorando desenfrenadamente. Por que debía ser tan sensible?
Por fin luego de un rato mas había terminado la nieve, los problemas técnicos y estábamos por aterrizar. Igualmente yo estaba inmersa en mis pensamientos, y en la pantalla del televisor. Escuche un zumbido, pero casi nada audible, y mi compañera de asiento me hablo.
- Hola.. Emm, te esta sonando el móvil.
- Oh, si gracias – le dije mientras atendía –
Note un leve movimiento, que habían cerrado las puertas del avión y estábamos por ascender.
- Hola – dije al teléfono –
- Hola, usted es Lindsay verdad?
- Si.
- Ha quedado para el papel de Elizabeth, en la película Never Think – dijo un hombre en el teléfono –
Me quede inmóvil. Creía que no me llamarían, no podía ser posible. Era un sueño cumplido, la protagonista de una película! Y ya estábamos por elevarnos, no sabia que hacer.
- Muchas gracias! Me puede llamar en unos minutos? – dije casi rogando –
- Si, lo haré.
- Adiós. Gracias – repetí –
Ya no sabia como bajarme de ese avión, la puerta estaba cerrada. Busque a la azafata, y no la encontraba. Me pare del asiento y empecé a correr por los pasillos. En ese momento apareció la azafata que me dijo.
- Señorita vuelva a su asiento! No puede andar corriendo por los pasillos.
- Disculpe, debo bajarme, necesito bajarme.
- La puerta esta cerrada, no hay vuelta atrás.
Como que no había vuelta atrás? Había conseguido el papel y este maldito avión no me dejaría cumplir mi sueño? Algo debería hacer.

Cap 26: Esperando algo INESPERADO.

Dedicó los primeros tres días de la semana a conocer la ciudad. Desde el día después del casting había ido con Michelle a conocer toda la ciudad.
Canadá era precioso. Nunca se me habría ocurrido ir allí si no era por la película, pero era un lugar extraordinario. Fuimos a shoppings, parques, zoológicos, plazas, restaurante, etc. Era todo maravilloso, y la pasaba muy bien con Michelle.
Ya solo faltaba un día para que se complete la semana, y seguramente no me llamarían, pero igual decidí esperar por si acaso. Si el próximo día no recibía ninguna noticia ni aviso pediría un boleto y me volvería hacia Los Ángeles de inmediato. Quería saber como les había ido a las chicas, así que ni bien me levante, me bañe y tome el desayuno, llame primero a Nataly.
- Nat!!
- Linds, que bien me hace escucharte – gritó – Quería hablar contigo.
- Y porque no me llamaste?
- No atendías! O no me comunicaba, nunca me permitía hablar con vos este teléfono.
- Oh. Como te ha ido?
- Muy bien! Me llamaron ayer, y quedé. Seré la directora de la película, y me juntaré con la autora mañana para hablar y conocer bien la historia. Estoy muy emocionada!
- Te felicito, genial! Me pone muy feliz por ti – por ella, ya que esto atrasaba el día en que la volvería a ver – Bueno, llamaré a Flaminia. Luego nos comunicamos.
- Claro, y sabes algo de la película?
- No, supongo que si quedo me llamaran hoy, pero no lo creo.
- Bueno, que tengas suerte.
- Adiós – corté –
Genial! Por ella. Había conseguido su trabajo deseado, me imaginaba la cartelera del cine, que diga; Directora: Nataly. Mi mejor amiga seria conocida por una famosísima película. Ahora llamaría a Flami, ella iba a otra, por camarógrafa y fotógrafa. Marque el numero de su móvil, y estaba a punto de escuchar, cuando escuche una voz familiar.
- Linds! – era Flami –
- Flami! Te extraño mucho. Como estas?
- Re bien, y vos?
- Bien, conociendo la ciudad. Y? como te ha ido?
- Súper, me llamaron y seré la camarógrafa de la película entera, y haremos sesiones de fotos con los chicos que salgan actores.
- Genial
- Y vos?
- Acá, esperando en el departamento. Ya conocí la ciudad de memoria esperando que me llamaran, pero nada.
- Ten paciencia, eres genial, te llamaran.
- Nunca me viste, como sabes que soy genial? – reí –
- Instinto de amiga – rió conmigo –
- Espero que tengas mucha suerte! – a otra mas que no vería por mucho tiempo –
- Gracias, y tú también la tendrás. Bueno, debo irme!
- Adiós. Te quiero!
- Igual – corto –
Ahora Flami también estaría en una película muy importante valla uno a saber donde, y yo estaba aquí en Chicago esperando que alguien me llamara, cosa que no iba a pasar. Que feo seria el departamento para mi sola cuando me vuelva a Los Ángeles! – pensé –
Y lo quedaba del día, me aburriría. Michelle tenia que juntarse con los otros de la película y por lo tanto no saldría con ella. La ciudad, ya la había recorrido toda, y no me llamaban.
Espere un tiempo mas hasta que me designe. Ya no me llamarían.
Me tome un taxi en la puerta del hotel, y fui hacia el aeropuerto. Tarde bastante tiempo, pero fui solamente pensando en lo hermosa que era la ciudad y contemplando el paisaje a mi alrededor.
En cuanto llegué, saqué un boleto para volver a Los Ángeles. Conseguí recién para el día sábado a la tarde, así que lo único que pude hacer fue aceptarlo, y volver al hotel para pensar alguna forma de matar el tiempo. Me dediqué a abrir mi correo en un Cyber, ya que hacia mucho tiempo que no lo leía. Tenia bastantes de mi madre, que había olvidado de contarle todo lo del viaje, entonces le respondí sus correos, y le escribí todo acerca de la película, Chicago y que el sábado volvía. También tenia de mis amigas, y hasta de mi padre. Contesté todos y tarde el mayor tiempo posible. Luego volví al hotel y decidí darme un baño. Ya era de noche, por lo tanto me metí en la bañadera y me quede aproximadamente cuarenta y cinco minutos. El agua estaba muy bien, calenté todos los músculos y cada una de las células de mi cuerpo, para sacar el frío y la escarcha que tenia. Era una ciudad bastante fría. Luego me envolví en una toalla, me sequé y peine el pelo, me puse la primer ropa que encontré en la valija y pedí que me subieran comida. Elegí una lasagna con una gaseosa, y en cuanto me la subieron me la comí muy deprisa. Tenia además de frío y cansancio, mucho hambre.
Estuve mirando televisión, hasta que ya no pude conciliar el sueño, y caí dormida en la cama, que además era muy cómoda y calentita.
El sábado llegó muy rápido. Era el ultimo día que quedaba para que eligieran a los personajes, pero yo no seria, así que me prepare nuevamente las valijas, acomode todo el cuarto del hotel, y decidí esperar a que llegara la hora para partir. Llame a Nataly y a Flaminia, para avisarles. Me dijeron que espere, que probablemente me llamaran hoy, pero no era cierto.

Cap 25: El Casting

Entonces fue mi turno de entrar. Me hicieron hacer el roll de una chica que dejaba a su novio, con un libreto que me dieron. Fue muy gracioso interpretarlo, y el muchacho actuaba bastante bien.
- Ya no te amo, basta no te quiero ver mas! – le grite haciéndome la enojada –
- Que sucede? Que pasa? Acaso hay otro hombre?
- Sí, me enamoré de otro hombre Benjamin, basta!
- Esta bien si es eso.. Ve, ve con él – rompió a llorar –
- Benjamin no llores! Porque debes hacerme todo mas difícil?
- Yo no te estoy impidiendo nada, así que por mi vete!
- Uff – bufé – Ben levántate – me senté junto a el – Estuve mal en decírtelo de ese modo, lo se. Pero es que fue así. Me enamore de otra persona…
Salí también bastante rápido y me quede sentada esperando a que terminaran los que faltaban. Como habían pasado mas de dos horas, decidí buscar un hotel cerca de allí para pedir una habitación para una semana. Si no llegaba a quedar, aunque sea conocería la ciudad. Encontré enseguida, a una cuadra del estudio, y dejé mis cosas en la habitación. Era bonita y espaciosa. Acomodé mis cosas en uno de los armarios, y volví. Todavía faltaban bastante personas por entrar.
Mientras tanto, la volví a ver a Michelle.
- Hey Michelle! Una pregunta…
- Si Lins que sucede?
- Por casualidad tienes la novela Never Think aquí? Me fascinaría leerla.
- Si – sonrió sacando un ejemplar de un libro – Ten.
- Los vendes? – dudé –
- Si pero ese es regalo.
- No, no – le puse 30 pesos en la mano – Ten, bah no se cuanto es. Sale mas?
- Deja con 30 esta bien – rió – Gracias
- A ti – grité mientras volvía a mi banco de espera -
Lo leí todo. Se ve que se tardaron mucho, aproximadamente 3 horas. No era muy largo pero si muy interesante, se trataba de:
Era una chica que estaba soñando. Su nombre era Lizzie, y soñó con un montón de vampiros, y que se enamoraba de uno llamado Edward. El dejaba a su novia por ella, y se ponían de novios y era muy bueno. Pero ella sentía que lo conocía a Edward, de alguna película… no sabia de donde. Y se estaban por dar un beso, cuando ella despierta de su sueño.
- Edward – le dijo, pensando que Edward era solo parte del sueño –
Pero resulta que Edward estaba allí con ella, pero ella estaba con otro chico de novia que la esperaba abajo. Edward le dijo que irían al cine pero se había quedado dormida, y que estaba por salir con el, pero antes iba a dejar a Benjamin, su novio. Así que bajo, y dejo al chico por Edward. El se puso muy mal y se fue. Edward y Lizz fueron al cine como iban a hacer, pero de repente a ella se le ocurre preguntar…
- Enserio bebes sangre? No es asqueroso?
- Que estas hablando Lizzie? Te afecto la siesta? ..
– No.. se lo que eres – repitió ella -.
– Lo que soy…Que soy? – dijo Edward -.
– Un vampiro Edward, lo sé.
– Cuantas películas de eso te has visto Lizz? Los vampiros no existen!.
– Edward, no mientas mas… Eres tan hermoso…tan.. eres vampiro! –
- Gracias por lo de hermoso, pero no Lizz, nunca te mentiría y esas cosas solo pasan en las novelas. Los vampiros no existen – insistió – Pelean por eso. Elizabeth en verdad creía que el se lo estaba ocultando, y terminan distanciándose. El se cansa de que ella lo trate de mentiroso y se vuelve de su casa. Unos días después, le llega la noticia de que el se fue de la ciudad, y para no regresar. Pasa mucho tiempo lamentando esa pelea, y creyendo que el tenia razón. Los vampiros no existían, y también pasa todo el tiempo maldiciéndose por no decirle que el tenia razón y dejar todo como estaba. La magia y cosas anti-naturales no existían y nunca volvería a recordarlas ni pensar en ello, ya que le traía mucha angustia. Luego de llorar durante varios meses, intento recuperar su vida, y tener nuevos amigos, y enfocarse mas en sus estudios. Logra hacerlo, pero de repente una noticia la afecto mas de lo que había estado antes. Edward estaba muy enfermo, se encontraba en Chicago y era muy probable que muriera. Tomo el primer avión que salía para allí, y sin saber en que hospital se hallaba ni averiguar nada mas fue rumbo a Edward. Cuando llego, no sabia para donde ir, pero algo le condujo al camino correcto. Era el destino, ella debería volver a encontrarse con Edward y encontró el hospital y la habitación donde el se hallaba. Llego y entro a la sala como a su propia casa, pero Edward estaba durmiendo.
- Nunca mas te dejare ir, siempre estaré contigo – le susurró sentándose a su lado – Estarás bien.
En fin, luego de varios días llorando sin que el se despertara, seguía muy gravemente.
– Creo que no pasara de esta señorita, lo siento mucho – dijo el médico - .
– Todavía hay esperanzas? – sollozo ella - .
– Una minima posibilidad. – Pero las hay, me quedare con el. Estaré con el siempre. – Como quiera.
Fue verdad, Edward no despertaba, y seguía empeorando. Parecía que nunca iba a despertar, y los latidos de su corazón se iban debilitando.
De pronto ella sintió como le acariciaban la mano, una noche mientras dormía al lado de su amado. Era Edward.
– Lizz, viniste por mi – le dijo - .
– Shh, no hables. Debes curarte y tener energías, no te gastes.
– Te amo – le susurró - .
– Yo también – contesto ella.
– Quédate conmigo!!.
– Siempre.
Al otro día, Edward volvió a despertar, un poco mejor. Podía hablar mas claramente, y ya le pudieron dar algo de alimento. Había mejorado notablemente. – Es un milagro! – le dijo el médico. – Eso creo – sonrió ella –
Al poco tiempo, Edward estaba como nuevo, y volvió a su antigua casa, cerca de Lizz. Se pusieron de novios, y todo volvió a ser como ese día antes de la pelea. Vivieron un tiempo juntos, se casaron y tuvieron dos pequeños hijos.>
Era una historia muy linda y me había encantado. El final era tan feliz, que me había hecho llorar. Una historia de amor con final feliz.
- Te gusto? – se acercó a mi Michelle –
- Es increíble! – me sequé las ultimas lágrimas que me quedaron con el final –
- No es para llorar! – sonrió y reímos –
- Me encanta como escribes, si llegas a sacar otra novela, acá esta tu lectora numero uno – sonreí –
- Me alegro que te guste – fue lo ultimo que dijo ya que llegaron los jueces (los que decidirían quienes tendrían que papel).
- Bueno, ya tenemos una resolución, pero como es todo muy largo decidimos no decir ahora quien serán los que interpretaran los papeles, así que decidimos que durante esta semana, llamaremos a cada uno de los elegidos y les diremos cuando es nuestra primer reunión para hablar de la película. Durante esta semana estaremos llamando, por lo tanto si no los llamamos desde hoy hasta el próximo domingo, es que no han sido elegidos. Les deseo suerte, y nos mantendremos comunicados.
- Oh – bufé – Íbamos a tener mas intriga todavía!
- Donde te estas hospedando? – me preguntó Michelle –
- En un hotel a unas cuadras de aquí.
- Quieres ir a tomar un café a algún bar?, luego te alcanzo, ando en auto.
- Genial, vamos!
Fuimos a un café que quedaba a unas cuantas cuadras de allí.
- Vienes seguido a Chicago?
- Si, por eso me compre un departamento, para todas mis visitas – sonrió –
La pasamos muy bien. Tomamos unos submarinos, y charlamos de Never Think, de cómo se le ocurrían ideas para escribir, y en que se basaba… De donde sacaba argumentos, y luego sobre mis canciones… De que trataban. Admito que es mas difícil escribir historias. En una novela, pasan muchas cosas desencadenadas, y una canción es similar, pero era costoso sacar ideas para algo tan… corto, y que tenga una historia.
Por suerte mi inspiración venía con otra música. Me ponía mi mp4 con la mejor música, y me quedaba horas y horas sacando ideas de cada una, y pensando. Allí mi imaginación volaba.
Ya se estaba haciendo de noche, y Michelle me llevó a mi departamento, y decidimos vernos al día siguiente. Ella me iba a dar un recorrido en estos días por la ciudad, ya que no me quedaba mas que esperar una semana haber si me llamaban, y ella también tenia que esperar que estemos todos, aunque tenia mas tiempo ocupado porque tendría que ir con los jueces, ya que su decisión también valía, y ella ayudaría a reencarnar la película tal y como se imaginaba la historia cuando la escribía, y a elegir los que serían sus deseados “Lizzie y Edward”.

Cap 24: Viajes

A lo largo de una semana, Flami y yo repartimos curriculums y folletos por todos lados. Queríamos conseguir trabajo urgente, y sabíamos que costaba bastante. Nataly nos ayudó y a la vez repartió algunos ella, ya que también necesitaba trabajo. Ya no le quedaban más ahorros, y que lastima que no son permanentes.
Esperamos un par de días, para ver si nos llamaban, pero todavía no. Deberíamos ser pacientes. Mientras tanto, disfrutamos esas semanas acostadas, echadas y descansando.
Un día de esos, que ya era 17 de diciembre, me levanté a las 7 de la mañana por un ruido. Era mi móvil, que un Teléfono desconocido me estaba llamando. Apreté el botón para contestar, y tosí un poco para evitar que mi voz salga ronca ya que recién me levantaba.
- Buenos días – escuché del otro lado –
- Hola, Quien habla?
- Mi nombre es Benjamin Abbot. La llamaba por que leímos su curriculum. Teníamos pensado hacer una película, y queríamos ver si querías presentarte en el casting para algún personaje.
Grité en mi fuero interno.
- Claro! Me encantaría – intenté no gritar mucho para no despertar a las chicas, y me encaminé hacia la cocina –
- Bueno el casting es dentro de una semana, el día 23.
- En donde?
- Acá, en Chicago.
- Oh.. si esta bien.
- A las 15.00
Lo anoté para no olvidarlo.
- Bueno, muchísimas gracias. Adiós!
Me cambié de ropa y empecé a andar por la casa. No sabía que podía hacer. Estaba feliz, pero no quería tener que irme hasta Chicago, y más si quedaba, que debía permanecer allí.
Dos horas mas tarde, ya que yo me había quedado despierta muy temprano, se levantaron las chicas. Les conté que tendría que irme, por un tiempo ya que me habían llamado para un trabajo pero que volvería.
Esa tarde fui hacia el aeropuerto, y saqué un pasaje por las dudas temprano, y volví al departamento.
- Chicas, yo también viajare. Me contrataron para una película! – sonrió Nataly – Las extrañaré!
- Claro, ustedes se van y me dejan sola, sin trabajo, esta bien. Que buenas amigas! – bromeó Flaminia mientras nosotras nos descostillábamos de risa –
Minutos después sonó el móvil de Flami.
Luego de decir varios – Genial, estaré allí, hasta pronto, etc. cortó y nos grito.
- Chicas esto es pura coincidencia? Me acaban de llamar para un trabajo!
- Genial. Acá?
- No, también tengo que viajar.
- A Ok. Yo ya saqué los pasajes, así que dentro de unos días comenzaré a empacar.
Esos días pasaron muy lentos. Disfrutamos mucho con las chicas ya que después por no se cuanto tiempo no íbamos a volver a vernos, y las extrañaría mucho. Quería poder ocupar el roll en la película y conseguir el trabajo, pero eso significaba que hasta que termináramos de rodar no volvería a Los Ángeles, y las demás tampoco. Empaqué casi toda mi ropa, en la maleta que había llevado cuando me había ido a vivir allí. Puse pilas de remeras, jeans, bufandas, gorros, chalecos, pantalones, zapatos, zapatillas, etc. Todo estaba listo y faltaban tan solo 2 días.
Lo mismo hicieron Nat y Flami ya que partían el mismo día para llegar temprano, así que las ayude un poco a acomodar lo suyo, y meterlo en la maleta. Ya teníamos todo listo, la mañana siguiente partíamos, entonces fuimos a cenar las tres juntas para despedirnos.
La pasamos genial. Nos reímos un montón, y comimos carne con papas a la crema. Estaba exquisito, y después fuimos a tomar un helado. Caminamos por la ciudad, registrando cada parte de ella. Parecía que nos íbamos para no volver! Pero en verdad lo extrañaríamos.
Nos despertamos la siguiente mañana a eso de las diez en punto, para llegar al aeropuerto a las once, y partir a las doce. Me di una ducha rápida para despertarme un poco, nos cambiamos con ropa que habíamos preparado la tarde anterior, y desayunamos. Ya teníamos todo preparado para no perder más tiempo, y 10.30 estábamos saliendo. Nataly nos llevó a todas hacia el aeropuerto y nos despedimos.
- Bueno, creo que ya nos tenemos que ir – sollozó Nat –
- No llores! Nos vamos a ver muy rápido. Es por menos de un año – la animó Flami –
- Espero. Ya me había acostumbrado a vivir con ustedes – reí yo –
- Bueno basta de lagrimas, y vamos – nos abrazó Flami –
- Nos veremos. Les llamaré en cuanto llegue – insistí –
- También yo – dijo Nat –
- Adiós.
Mostré mi pasaje, y en cuanto llego subí al avión que me correspondía. Unas gotas empezaron a caer de mis mejillas. Yo también me había acostumbrado a vivir con ellas, además eran mis mejores amigas. Las extrañaría pero las volvería a ver muy pronto.
Me senté en el asiento y me quede completamente dormida hasta aproximadamente la mitad del viaje.
- Otra vez yéndote de tu ciudad – me reí a mi misma – Pero volveré!
El avión aterrizó levemente, con un pequeño golpeteo que casi ni se movió.
- Ya llegue! – telefoneé cuanto antes a las chicas.
- También yo – respondieron ambas –
Empecé a caminar por el aeropuerto sin rumbo fijo. Oh cierto! Había anotado la dirección del lugar en un papel, y lo tenía en el bolsillo del jean. Lo saqué y lo leí. Como supuse, no sabía donde quedaba y llame a un taxi para que me llevara.
Tal y como hice en los Ángeles fui mirando calle por calle. Era un hermoso lugar.
Llegamos muy rápido, a un enorme edificio y muy alto. Piso 1, así que me baje, le pague al señor, entre al lugar y mire mi reloj. Genial, eran las 15.00, había llegado justo. Había muchísimas chicas esperando, haciendo diversas colas, supuse que era para otros rolles que no sea actuar en la película, y justo llegaban otros dos taxis, pero ni volteé a ver quien era, puesto que no conocía a nadie allí.
Fui hacia la fila, y en una punta del lugar estaba…
- Michelle! – corrí y la fui a abrazar – Que haces aquí?
- Yo estoy porque la que se grabara es mi película Lins! Never Think! Tu?
- Me llamaron para ver si me quería presentar al casting para actuar en ella. Me alegro mucho de que sea Never y que salga linda!
- Gracias Lins. Bueno en un rato vengo, me llaman. Adiós.
- Adiós! – volví a la fila –