Se bajo toda la gente que iba dentro del avión, pero no había rastro de mi amiga.Mire desde todas perspectivas el avión, y la gente que bajo de el.. Di vuelta a los pasajeros hacia mi uno por uno para ver si alguno era Naty, pero ninguno lo era.Por fin bajo el piloto... Me acerque a el y le dije un tanto preocupada:
- ¿Este avión de donde viene?- Nueva Jérsey - contesto -- Y el que viene de los Estados Unidos? - pregunte ansiosa -- Está por llegar, eso creo, pero no es este muchachita - me dijo -Me alejé de él un tanto decepcionada de tener que esperar aún mas tiempo, y me acerqué a mis padres que tenían la mirada perdida.- Este es de Nueva Jérsey, el de Nataly debe estar por llegar - les conté -Note como su mirada me seguía, y entendían todo.Me senté nuevamente en las butacas, más que ansiosa. Esperaba hace días la llegada de ese avión.Fui hacia un pequeño almacén-kiosco que había cerca de la playa de estacionamientos, o mejor dicho “aeroparque”, y pedí un sándwich, ya que estaba muy hambrienta y no comía desde el almuerzo a causa de los nervios. Ya eran las 22.00, debia faltar poco para que llegaran, no se atrasarían tanto o aunque sea, eso esperaba.De pronto note como otro avión se acercaba. Ya mi emoción no era la misma del comienzo del día, ya que, nuevamente podría ser un avión de otro lugar. Se acercaba y yo continuaba sentada en mi butaca mirando hacia la playa de estacionamientos. Lentamente con un mínimo movimiento aterrizó.
Mi cabeza se dirigió hasta la puerta de éste. Bajaron muchas personas, varios de remera corta, que se notaba que venían de algún lugar caluroso, y se estaban tapando con los bolsos y lo que podían, del frío que hacía. Entre ellos, había una muchacha que me miraba asombrada... Podía ser Nataly, aunque mucho no la reconocí. Se acercó a mí corriendo y me abrazo:
- Linsay!, soy yo, Nataly. ¡Te extrañe amiga! - dijo -
- ¡Oh Nat!, no te había reconocido... Verdaderamente estas demasiado cambiada - agregue asombrada, respondiendo al abrazo -
La miré con cuidado... No parecía la misma chica que había visto por última vez hacia varios años. Su pelo, había cambiado... Lo tenía de un color similar al narajna, y su forma de vestir era totalmente distinta. Llevaba unos pantalones chupines, con unas botas, una blusa color celeste con una campera de marca color blanca, y unos adornos bastante raros en la cabeza.
- Est... Estás hermosa! – exclame -
- Gracias, vos también! - sonrió -
- Ay, estoy emocionadísima, esperaba mucho este día, de verdad te he extrañado demasiado amiga - solloce -
- No llores Lins, yo también te extrañe muchísimo y estoy feliz de verte - agrego secándome las lagrimas -
- Bueno, ¿quieres ir a mi casa a por algo caliente?
- No estaría nada mal - dijo -
Agarro su gran baúl, con las ropas y cosas que traía y luego de que saludó a mis padres salimos del aeropuerto y partimos hacia mi casa.
Entramos, y lo primero que hice fue invitarla a mi habitación (que no era la misma que ella conocía desde antes de irse) y dejo sus cosas en un recoveco vacío.
- Nos tiramos un rato en mi sofá, y empezamos a charlar, de sus cosas, su vida allá, la ciudad, mi escuela, como iba todo por aquí, como iba todo, etc. Estuvimos un largo rato.
El tiempo se nos pasó muy rápido, en un abrir y cerrar de ojos ya eran las 2.20 de la mañana. Nos habíamos quedado unas 3 horas hablando!
- ¿Quieres comer algo? - pregunté -
- Dale, no vendría nada mal - rió -
Bajamos las escaleras con sumo cuidado, ya que mis padres ya dormían y busqué algo rápido en la heladera.
El día siguiente se paso rápido, y fue bastante bueno. Fuimos a patinar sobre hielo, nos reímos mucho, y ella se fue a su casa.
Me dediqué la tarde del día que me quedaba, en leer Luna Nueva, el segundo libro de Crepúsculo. Me tire en mi sofá, y empecé a leer. Leí el cumpleaños de Bella, y hasta que se separó de Edward. Pero llore de tal manera, que estuve a punto de mojar todo el libro, y decidí seguir otro día. Estaba muy bueno el libro, pero me dio mucha pena leer como Edward se iba, y la abandonaba, la dejo sola... y Bella entra en una especie de depresión.
Deje el libro a un costado y decidí despejarme y salir a dar una vuelta por la ciudad.
D O S A Ñ O S M Á S T A R D E
El colegio iba bastante bien. Hasta ahora, por suerte me quedaban tan solo unos 3 meses de clases, y no había desaprobado 1 prueba... Con Nataly la pasábamos muy bien... Todos los días nos veíamos - excepto los que tenia que estudiar - y hacíamos muchas cosas divertidas... Todavía desde hacia 2 años, no había seguido con Luna Nueva. Era el primer libro con el que lloraba, y me daba pena en pensar que podría seguir pasando, pero muy pronto continuaría. Además, con tanto estudio no tenía mucho tiempo, por mala suerte.
En mi casa, todo estaba igual. El silencio reinaba la mayoría del tiempo, y nada había cambiado, siempre mi misma vida, aburrida, como siempre. Esperaba que algún día pasara algo verdaderamente divertido.
Fui a lo de Naty, como casi todos los días. Era Sábado, así que podíamos estar toda la tarde haciendo algo que no entre en la rutina de estar en la casa, o en la mía.
Ese día hicimos algo diferente. Decidimos ir a dar un paseo por la plaza, que en verano, era hermosa.
Nos sentamos bajo un árbol en la tierra, y charlamos un rato. Mucha atención a nuestra charla no le di, me puse a jugar con un pastito que estaba medio salido.
- Hay Lins no sabes, tengo una súper novedad, algo que te va a sorprender. Espero que sea una buena noticia para vos - sonrió Naty, y fue una de las primeras cosas que escuche claramente -
- Si, dime - le dije con un gran brillo en los ojos -
- Mira - dijo sacando algo de su bolso - Tengo algo para las dos - sonrió -
- ¿Que son? - dije mirando con atención dos especies de folletos o chequeras -
- Son nuestros pasajes para Los Ángeles, California. Mis padres tienen que viajar, y nos quedaremos allí. Me dijeron que si quería te invitara, y yo accedí. Pero todo depende de tu decisión, mis padres me dijeron que si vos ibas alquilaríamos o compraríamos un departamento para nosotras dos - explicó -
Mi corazón se paralizo. No sabia que cara poner, no sabia que decir.
- Gr...Gracias Nat! - la abrace con lagrimas en los ojos - Sabrás, que tengo que hablar con mis padres... y será doloroso separarme de mis amigos, pero siempre quise estudiar en California, me encantaría ir con vos y me hablaron MARAVILLAS de Los Ángeles... Esta misma tarde hablare con mis padres y esta noche te aviso - agregué compungida -
- Genial! - me sonrió - A mi me encantaría que vallas conmigo!
Esa tarde fue muy linda... Esta vez, si prestaba atención a lo que mi amiga me contaba, y era verdaderamente interesante. Estaba muy ansiosa por saber si mis padres me dejaban irme. Esperaba que si!
- ¿Este avión de donde viene?- Nueva Jérsey - contesto -- Y el que viene de los Estados Unidos? - pregunte ansiosa -- Está por llegar, eso creo, pero no es este muchachita - me dijo -Me alejé de él un tanto decepcionada de tener que esperar aún mas tiempo, y me acerqué a mis padres que tenían la mirada perdida.- Este es de Nueva Jérsey, el de Nataly debe estar por llegar - les conté -Note como su mirada me seguía, y entendían todo.Me senté nuevamente en las butacas, más que ansiosa. Esperaba hace días la llegada de ese avión.Fui hacia un pequeño almacén-kiosco que había cerca de la playa de estacionamientos, o mejor dicho “aeroparque”, y pedí un sándwich, ya que estaba muy hambrienta y no comía desde el almuerzo a causa de los nervios. Ya eran las 22.00, debia faltar poco para que llegaran, no se atrasarían tanto o aunque sea, eso esperaba.De pronto note como otro avión se acercaba. Ya mi emoción no era la misma del comienzo del día, ya que, nuevamente podría ser un avión de otro lugar. Se acercaba y yo continuaba sentada en mi butaca mirando hacia la playa de estacionamientos. Lentamente con un mínimo movimiento aterrizó.
Mi cabeza se dirigió hasta la puerta de éste. Bajaron muchas personas, varios de remera corta, que se notaba que venían de algún lugar caluroso, y se estaban tapando con los bolsos y lo que podían, del frío que hacía. Entre ellos, había una muchacha que me miraba asombrada... Podía ser Nataly, aunque mucho no la reconocí. Se acercó a mí corriendo y me abrazo:
- Linsay!, soy yo, Nataly. ¡Te extrañe amiga! - dijo -
- ¡Oh Nat!, no te había reconocido... Verdaderamente estas demasiado cambiada - agregue asombrada, respondiendo al abrazo -
La miré con cuidado... No parecía la misma chica que había visto por última vez hacia varios años. Su pelo, había cambiado... Lo tenía de un color similar al narajna, y su forma de vestir era totalmente distinta. Llevaba unos pantalones chupines, con unas botas, una blusa color celeste con una campera de marca color blanca, y unos adornos bastante raros en la cabeza.
- Est... Estás hermosa! – exclame -
- Gracias, vos también! - sonrió -
- Ay, estoy emocionadísima, esperaba mucho este día, de verdad te he extrañado demasiado amiga - solloce -
- No llores Lins, yo también te extrañe muchísimo y estoy feliz de verte - agrego secándome las lagrimas -
- Bueno, ¿quieres ir a mi casa a por algo caliente?
- No estaría nada mal - dijo -
Agarro su gran baúl, con las ropas y cosas que traía y luego de que saludó a mis padres salimos del aeropuerto y partimos hacia mi casa.
Entramos, y lo primero que hice fue invitarla a mi habitación (que no era la misma que ella conocía desde antes de irse) y dejo sus cosas en un recoveco vacío.
- Nos tiramos un rato en mi sofá, y empezamos a charlar, de sus cosas, su vida allá, la ciudad, mi escuela, como iba todo por aquí, como iba todo, etc. Estuvimos un largo rato.
El tiempo se nos pasó muy rápido, en un abrir y cerrar de ojos ya eran las 2.20 de la mañana. Nos habíamos quedado unas 3 horas hablando!
- ¿Quieres comer algo? - pregunté -
- Dale, no vendría nada mal - rió -
Bajamos las escaleras con sumo cuidado, ya que mis padres ya dormían y busqué algo rápido en la heladera.
El día siguiente se paso rápido, y fue bastante bueno. Fuimos a patinar sobre hielo, nos reímos mucho, y ella se fue a su casa.
Me dediqué la tarde del día que me quedaba, en leer Luna Nueva, el segundo libro de Crepúsculo. Me tire en mi sofá, y empecé a leer. Leí el cumpleaños de Bella, y hasta que se separó de Edward. Pero llore de tal manera, que estuve a punto de mojar todo el libro, y decidí seguir otro día. Estaba muy bueno el libro, pero me dio mucha pena leer como Edward se iba, y la abandonaba, la dejo sola... y Bella entra en una especie de depresión.
Deje el libro a un costado y decidí despejarme y salir a dar una vuelta por la ciudad.
D O S A Ñ O S M Á S T A R D E
El colegio iba bastante bien. Hasta ahora, por suerte me quedaban tan solo unos 3 meses de clases, y no había desaprobado 1 prueba... Con Nataly la pasábamos muy bien... Todos los días nos veíamos - excepto los que tenia que estudiar - y hacíamos muchas cosas divertidas... Todavía desde hacia 2 años, no había seguido con Luna Nueva. Era el primer libro con el que lloraba, y me daba pena en pensar que podría seguir pasando, pero muy pronto continuaría. Además, con tanto estudio no tenía mucho tiempo, por mala suerte.
En mi casa, todo estaba igual. El silencio reinaba la mayoría del tiempo, y nada había cambiado, siempre mi misma vida, aburrida, como siempre. Esperaba que algún día pasara algo verdaderamente divertido.
Fui a lo de Naty, como casi todos los días. Era Sábado, así que podíamos estar toda la tarde haciendo algo que no entre en la rutina de estar en la casa, o en la mía.
Ese día hicimos algo diferente. Decidimos ir a dar un paseo por la plaza, que en verano, era hermosa.
Nos sentamos bajo un árbol en la tierra, y charlamos un rato. Mucha atención a nuestra charla no le di, me puse a jugar con un pastito que estaba medio salido.
- Hay Lins no sabes, tengo una súper novedad, algo que te va a sorprender. Espero que sea una buena noticia para vos - sonrió Naty, y fue una de las primeras cosas que escuche claramente -
- Si, dime - le dije con un gran brillo en los ojos -
- Mira - dijo sacando algo de su bolso - Tengo algo para las dos - sonrió -
- ¿Que son? - dije mirando con atención dos especies de folletos o chequeras -
- Son nuestros pasajes para Los Ángeles, California. Mis padres tienen que viajar, y nos quedaremos allí. Me dijeron que si quería te invitara, y yo accedí. Pero todo depende de tu decisión, mis padres me dijeron que si vos ibas alquilaríamos o compraríamos un departamento para nosotras dos - explicó -
Mi corazón se paralizo. No sabia que cara poner, no sabia que decir.
- Gr...Gracias Nat! - la abrace con lagrimas en los ojos - Sabrás, que tengo que hablar con mis padres... y será doloroso separarme de mis amigos, pero siempre quise estudiar en California, me encantaría ir con vos y me hablaron MARAVILLAS de Los Ángeles... Esta misma tarde hablare con mis padres y esta noche te aviso - agregué compungida -
- Genial! - me sonrió - A mi me encantaría que vallas conmigo!
Esa tarde fue muy linda... Esta vez, si prestaba atención a lo que mi amiga me contaba, y era verdaderamente interesante. Estaba muy ansiosa por saber si mis padres me dejaban irme. Esperaba que si!






0 Fanáticos:
Publicar un comentario