Estaba de vacaciones. Totalmente aburrida.Atardecía, y mi único pasatiempo en esas aburridas vacaciones de invierno era escribir canciones.Me levante mas o menos tarde, tendí mi cama, y comimos. Luego, no hice nada más, que tirarme en la cama, escribir, y apreciar la nieve que caía por la ventana.Había un clima terriblemente frío, por lo cual, teníamos que permanecer dentro de la casa.Habría sido muy divertido salir a la pista de hielo, que hay a la vuelta de mi casa a patinar un rato, con alguna amiga, pero en esa tarde en Londres, no se podía ni salir del frío!Decidí ir un rato a la computadora. Allí, estaba escribiendo una cosa muy importante, que me divertía bastante hacerlo, y además, respondía y miraba si tenia algún Correo Electrónico.Conecte mi casilla, y vi a algunas compañeras de mi escuela que tambien estaban en línea.Sinceramente, ni siquiera tenia ganas de hablar con ellas... No estaba de ánimo ese día, así que todo podía aguardar. Nuevamente me tire en la cama, y me quede PROFUNDAMENTE dormida.Al otro día, me levante. Mire el reloj, ya eran las 15:00 p.m.¡Había dormido muchísimo!, ¡no lo podía creer!. Había estado demasiado cansada, con razón no tenía ganas de nada.- Mama, ¿hay algo para comer? - pregunte bajando la escalera de mi dormitorio hacia la cocina -- Al fin te levantas, Linsay, - sonrio mama -- Si, es que... Tenia bastante sueño - sonreí aun un poco cansada -- Bueno, ¿Quieres almorzar?, hay huevos revueltos, con milanesas - agrego mi mama, acercándome un plato con cubiertos a la mesa donde yo me encontraba sentada -- Ok ma, gracias - le dije -Comí la comida despacio porque aun seguía bastante cansada (Dormir mucho me hacia mal), y miré por la ventana.El día no estaba tan aburrido como ayer; el sol había salido, no había tanta nieve, solo se notaba la que había quedado del día anterior, y no parecía hacer tanto frío.- Llamó Stephanie, Lins. Dijo, que quería hablar con vos, y pidió que la llamaras cuando te levantaras - dijo mama -- Gracias. Termino de comer y la llamo - dije comiendo aún mas rápido que antes para hablar con mi amiga -Por fin termine mis huevos, y corrí nuevamente a mi cuarto. Todo seguía tal cual la había dejado el día anterior. Llame a Stephie:- Hola amiga, ¿Como estás? - le pregunte -- Al fin te levantaste... Muy bien, ¿y vos? - me dijo -- Bien, gracias. Bueno, ¿que querías hacer?- Te quería llamar, para preguntarte si hoy querías ir a patinar conmigo... Ya sabes, en la pista que hay a la vuelta de tu casa...- Si, genial! Justamente hace bastante que no hago eso, me va a venir genial para despejarme.- Bueno, nos encontramos allí. ¿En dos horas te parece?- En dos horas en la pista, claro... Nos vemos - corté -Viendo que todavía estaba en pijama, abrí mi armario.Tarde un rato en elegir que me pondría ese día. En fin, elegí un pantalón de corderoy color violeta, una remera larga blanca, con un suéter lo bastante abrigado, también color violeta, y por ultimo, recogí mi pelo en una cola.Decidí ordenar mi cuarto antes de partir. El día anterior, de lo cansada que estaba, parecía que en vez de ordenar, lo había desordenado. Cuando termine de poner en orden todo solo me quedaba la computadora que estaba prendida del día anterior. La estaba por apagar, pero justo tenía un e-mail. Lo abrí y lo leí:Querida Lins:Hola amiga!, como estas? Bueno, yo aquí extrañándote y deseando volver a Londres para verte.En este año, la pase de maravilla. Ya me he recibido de Directora de Cine, y tengo muchas ganas de buscar trabajo.El avión lo tomaré el día 30 de Julio, a las 18:00 PM, espero que no haya demoras por vientos o nevadas.Nos vemos pronto, avísame si puedes ir a buscarme al aeropuerto.Besos y Abrazos.
Nataly
Realmente quede muy feliz después de leer ese e-mail. Era de mi amiga, Nataly, que era mayor que yo y la había conocido en un club de patinaje hacía 3 años. Desde ese entonces éramos grandes amigas, pero el año anterior Nataly debió viajar a los Estados Unidos para continuar la carrera que había empezado en Londres, pero le habían dicho que era mucho mejor la educación de la escuela de allí por lo que decidió irse a vivir. Desde ese entonces no hablábamos, y deseábamos más que nada volvernos a ver.
Me apresure al ver el reloj y notar que quedaban ya tan solo 10 minutos, y respondí su e-mail rápido:
Genial Naty, me alegre mucho al ver tu e-mail. Obviamente iré a buscarte al aeropuerto, no sabes como ansío que llegue ese día.
Te dejo un beso y abrazo.
Lindsay
Envié el e-mail, baje las escaleras, agarre mi equipo de patinaje, me despedí de mi madre, y partí hacia la pista.
Cuando llegue, me encontré a Stephi sentada en un banco, al lado de la pista. Ése día se encontraba reluciente, brillaba ante la luz del sol. Corrí hacia mi amiga:
-Hola Steph, tanto tiempo - dije abrazándola -
-Hola Lins - respondió el abrazo -
-¿Cómo has estado últimamente? - pregunte -
-Muy bien, gracias... ¿y tu?
-Bien, durmiendo, como sabes - reí -
-Bueno, ¿patinamos?
-Claro.
Nos pusimos nuestro equipo: Los patines de hielo, las coderas, rodilleras y elementos (para no caernos y lastimarnos), y empezamos a patinar.
La pista se notaba lisa y era muy fácil deslizarse en ella.
Patinamos un rato mientras charlábamos de todo un poco. Hacia demasiado tiempo que no patinaba, y a causa de eso mis pies me estaban doliendo terriblemente por la falta de costumbre de los duros patines.
-Y, ¿hace cuanto que no patinabas? - le pregunté a mi amiga -
-Hace una semana vine con Rosalie - sonrió - ¿Y tu?
-La verdad, creo que hace aproximadamente un año - reí - Los patines me están haciendo doler bastante, pero no se le puede resistir a esto - agregue señalando la hermosa pista -
-Esta hermosa, ¿verdad?.
-Si, nunca la había visto así - sonreí - Bueno. Vamos!
Volvimos a patinar. Hicimos un par de figuras divertidas que ambas habíamos aprendido en clases de patinaje artístico, y sufrimos 2 caídas cada una. No fueron muy graves, lo de siempre... Algunos raspones en piernas y brazos.
Pasamos mucho tiempo patinando, mientras reiamos por los comentarios sobre lo que habíamos hecho en las vacaciones. Mis piernas ya no las sentía, y estaba bastante cansada al igual que Stephanie.
Nos sacamos los patines con los pies muy doloridos. Tenía algunas ampollas en ellos.
-Fue divertido, ¿Cuanto tiempo hemos patinado? - sonreí poniéndome mis zapatillas -
-Creo que una hora - rió Stephi -
-Con razón, ya mis pies no los sentía. Ahora, con mis zapatillas me siento mucho mas cómoda y ya no tengo dolor - reí con ella -
Reímos durante un rato, y terminamos de sacarnos todo el equipo.
-¿Quieres ir a mi casa a tomar un chocolate caliente? - pregunte a mi amiga -
-Dale vamos.
Salimos de aquel lugar, con algunos dolores en las articulaciones. Llegamos a casa, y toque la puerta.
-Creo que deberíamos hacer actividad física mas seguida, para no siempre quedar así - reí –
Capítulo 15: Reflexiones.
Hace 16 años.






0 Fanáticos:
Publicar un comentario