Cap 32: Noticia.

Al día siguiente nos despertamos muy tarde. Almorzamos algo y salimos a la reunión. Ese día nos darían el libreto para la película. Llegamos Michelle, Nataly, Flaminia y yo juntas, y luego de esperar unos minutos a que aparecieran los demás, Michelle nos dio a cada uno el guión que nos tocaba, separado en escenas. Conocí a Lucas, el chico que haría de Edward y conversamos por mucho tiempo. Practicamos un momento la escena de la separación mientras reíamos a carcajadas. Me había caído muy bien. Tenía el cabello rubio, y unos hermosos ojos celestes. Era bastante simpático.
En la sala se oían los murmullos de todos. Se habían juntado en grupos, y como Lucas y yo estaban riendo a carcajadas y practicando sus libretos. Eché una ojeada por todo el lugar buscando a mis amigas. Michelle y Nataly se hallaban conversando animadamente con un muchacho y Flaminia estaba riendo con una chica, que supuse que le estaba enseñando a usar la grabadora, ya que la movía mientras mi amiga observaba sus movimientos y que botones oprimía.
Seguí conversando con Lucas y noté que una muchacha me estaba mirando mal, pero desvié la mirada cuando Michelle habló.
- Chicos, ahora vamos a hacer escena por escena explicando como deben decirlo, por lo menos hasta la mitad de la película ya que no llegamos con el tiempo. No nos quedaremos media hora con cada una de las partes, pero es para que sepan aproximadamente como son sus papeles -sonrió y todos asentimos- Primero la escena principal -nos llamó a nosotros dos- El sueño de Elizabeth.
Nos acercamos a ella Lucas y yo, todavía riendo por lo bajo. Agarramos nuestros libretos y empezamos a actuar.
- Elizabeth -susurró Lucas-
- Edward, eres tu? -dije. Mi voz salió algo ronca-
- Si..estoy aquí.
- Ed..
- Lizz, quiero decirte..que estoy enamorado de ti -se acercó a mi.
En esa parte había un casi-beso de Elizabeth y Edward. Sentí cosquilleos en mi estomago, al tener a Lucas tan cerca mío-
- Corte -rió Michelle
- Genial!
- Ge-nial -sonrió con malicia la chica que antes me había mirado mal.
Tenía celos del papel? Porque le caía tan mal?
Nos separamos de repente y nos empezamos a reír mientras nuestras mejillas se ponían de un tono colorado. Estuvimos toda la tarde así, corrigiendo errores, viendo posturas y como debía decirse todo y riendo con cada confusión o error de cada uno. Cuando se hizo la noche volvimos al departamento. Era mas tarde de la hora que suponíamos volver, pero no había sido para mal...todo lo contrario. Había sido una tarde estupenda.
- Linds, tienes un correo -me dijo Flami, que estaba en la computadora- Apareció un cartel. Si quieres míralo, yo ya terminé acá.
Me fui hacia donde estaba ella. Me senté en el sofá, apoyé el ordenador en las piernas y apreté el cartel que había aparecido. Era de Patrick.




Linds:
Perdona por este mensaje, se que te mande uno hace muy poco. Te quería avisar que dentro de un tiempo iré a Chicago por unos asuntos personales, pero sería increíble verte nuevamente y charlar juntos. Espero que quieras y puedas.
Un beso grande
Patrick

Tuve una reacción algo extraño. Estaba sintiendo mariposas en el estomago? Una sonrisa se había curvado en mis labios al leer ese mensaje? Me daba esperanzas de algo saber que lo volvería a ver? TENIA ganas de verlo? Me hacía...feliz?
- Lindsay, a comer -interrumpió mis pensamientos Nataly-
- Ya voy -contesté, deposité el ordenador en la pequeña mesa...más tarde lo contestaría... y me fui a comer-
Devoré con toda prisa la pizza que habían pedido las chicas y tomé mi gaseosa casi de un trago. Estaba nerviosa, y quería contestar el mensaje cuanto antes.
- Tranquila! Te atragantaras -carcajeó Flami más de una vez-
- Estas nerviosa, Linds? -decían otras veces-
- No es nada chicas...-les mentía-
En cuanto terminamos de comer, lavé los platos rápidamente intentando no atrasar más mi respuesta a mi… amigo y corrí hacia el ordenador. Lo volví a colocar en mi falda y contesté lo más rápido que pude.

Patrick
Me hace muy feliz volver a verte. Te he extrañado bastante, amigo. Avísame en cuanto vengas que si quieres te voy a buscar, y salimos o vamos a comer algo. Un beso grande. Te quiero.
Lindsay.

Sentía...amor por Patrick? Por primera vez le había puesto..te quiero y pareció que tenía más ansias de verlo que nunca. Quería a Patrick como algo más de lo que éramos hasta ahora?

Cap 31: Juntas

Ya no podía pedir nada más. Mi vida estaba completa. Decidí telefonear a mi madre para avisarle todo lo que había ocurrido.
- Hola? –contesto al teléfono-
- Ma, soy yo!
- Lins. Como estas?
- Bien mama. Quede para el personaje principal de la novela –le conté-
- Increíble! Felicidades cielo.
- Gracias. Justo para la misma película quedaron también Flami, como camarógrafa y fotógrafa y Nataly como directora!
- Mándales un saludo. Que tengan mucha suerte.
- Bueno te tengo que dejar. Nos llaman! Adiós.
- Chau –corto-
Las chicas estaban a mi lado. Habían llamado a sus respectivos padres mientras yo lo hacia, y acababa de llamarnos a todas Michelle.
- Bueno, mañana a la misma hora y en este lugar, empezaremos a ver las escenas de toda la película. También les daré los libretos y la fecha de la primer grabación –dijo- Ahora pueden irse.
Se escucharon muchos suspiros y voces conversando mientras nos encaminábamos a la salida. Flaminia, Nataly y yo íbamos juntas, casi abrazadas. Michelle nos alcanzo.
- Las tres se quedaran en casa, cierto? –sonrió-
- Demasiada hospitalidad –bufe y me reí-
- Es grande la casa – Michelle hizo un puchero gracioso –
- Esta bien –dijo Flami y Michelle sonrió complacida-
- Vamos yendo!
En tan solo unos minutos llegamos al departamento. Me sentía como en casa, o como en Los Ángeles. Michelle era una muy buena anfitriona, y mientras mis amigas acomodaban sus maletas y su ropa en una habitación, me di un largo baño. Deje que el agua se colara por mis dedos, calentara mis músculos y me puse enjuagué en el pelo, para alisarlo un poco. Era un lío.
Salí, me cepille los dientes y el pelo, y me cambie de ropa. Elegí unos vaqueros azules y una camiseta blanca. Las chicas ya habían terminado de acomodar todo, y se fueron también a dar un baño. Con Michelle preparamos la merienda y en cuanto Flaminia y Nataly terminaron, merendamos todas juntas.
- Fue un hermoso día –sonrió Michelle-
- Si, lleno de emociones! –concordé-
- Las extrañe mucho –susurro por lo bajito Flami-
- Nosotras también –reímos todas-
Nos quedamos toda la tarde conversando, sobre lo que le había pasado a cada una en estos días. Flami se había encontrado con una vieja amiga que también estaba en el casting, y vivía en Chicago. Se quedó con ella toda la semana, y conoció toda la ciudad hasta que la llamaron el Jueves. No había sacado pasaje aun porque confiaba, o aunque sea tenia la esperanza de que la llamaran.
Nataly, estaba en el hotel y la llamaron el Miércoles, por lo que, ya sin nada de nervios, se dedico el resto de los días a ir de Shopping, comprar ropa y conocer algunos parques importantes.
Luego de terminar de charlar, y de cenar prendí el ordenador. Tenía nuevos correos.
Abrí de a uno, y los empecé a leer.

Lindsay:
Tal vez para cuando leas esto ambas estaremos de vuelta en Los Ángeles. Igual, confío en que aunque sea tu pasaras el casting. Te deseo mucha suerte, y te extraño.
Luego nos hablamos. Aquí hace mucho frío, y en este hotel Internet no anda muy bien.
Un beso grande
Nataly.

Contestarlo era absurdo, por lo que seguí por el siguiente.

Querida Lins:
Espero que estés de maravillas en Chicago, se que es una ciudad genial y también sé que quedaras para el puesto de actriz. No me preguntes como, pero se que estas haciendo un casting allí.
Te deseo muchísima suerte. Te quiero
Patrick.

Era muy amable de su parte… lo respondí en cuanto pude.

Patrick:
Muchas gracias. Ya quede para el puesto del personaje principal. Estoy muy contenta, y no debías molestarte en mandarme un correo, pero te lo agradezco.
Un beso grande.
Lindsay.

No le diría yo también te quiero. Sería tentar a las fieras… mejor dejarlo así.
Apagué el ordenador, que por suerte andaba mucho más rápido que el que tenía en mi casa. Me fui a dormir en cuanto estuve en pijama, y las demás ya estaban todas acostadas.
- Que descansen –susurre y me metí en la cama, tapándome con la colcha-

Cap 30: Sorpresa.

Al otro día me desperté temprano. A eso de las diez de la mañana debíamos juntarnos. Por suerte no tenia que ir en taxi, ya que Michelle tenia que ir a la misma hora que yo y decidimos ir juntas. Nos levantamos, y ella se fue a duchar mientras yo me cambiaba. Me puse un pantalón de corderoy negro, con una remera del mismo color y una campera y zapatillas blancas. Luego merendamos con unos café con leche y partimos.
Tardamos unos cinco minutos en llegar, ya que no era tan lejos por suerte. Había tanta gente que no pude ver bien la cara de ninguna.
- Yo tengo que ir con la directora, si quieres ven conmigo y la conocerás. Yo también en verdad tengo que conocerla porque yo solo elegí a los actores, y no se quien será – dijo Michelle mientras caminábamos entre la multitud –
- Ok, y como sabrás quien es?
- Justamente estamos yendo a preguntarle a uno de los jueces que me ayudaron a elegir a todos los chicos que están acá. Debe saber donde se encuentra.
Llegamos con el, y Michelle le hablo.
- A que no sabes quien es ella?
- No – dijo el hombre –
- Ella es una amiga mía, y es Elizabeth!
- Que lindo nombre.
- No, no entiendes. Su nombre no es Elizabeth, es Lindsay, la que llevara a cabo el papel de Elizabeth!
- Genial, encantado de conocerte Lindsay – me estrecho la mano –
- Gracias. Igualmente!
- Sabes donde esta la directora? Debo hablar con ella – pregunto Michelle –
El señor elevo la mano, y señalo hacia un costado de la sala. Michelle y yo dimos vuelta las cabezas y justo donde señalaba había una chica. Una chica que me parecía muy conocida, y en cuanto me miro nuestras caras cambiaron a felicidad.
Corrí hacia ella.
- Nataly! Nataly! Nataly! – la abrace –
- Lins! – me respondió el abrazo –
- Que haces aquí? – pregunte –
- Me llamaron para un casting, como te dije. Y quede, como también te dije. Soy la directora de la película Never Think.
- Oh, se ve que se nos olvido decir hacia donde viajábamos.
- Por que? Tu que haces aquí?
- Yo seré Elizabeth! El personaje principal de Never!
- Genial! Buenísimo! No sabes lo que me alegra, Lins. Estaremos en la misma película y no nos extrañaremos mas. Estaremos juntas!
- Si, estoy muy contenta. Y, donde te estas quedando – en ese momento llegó Michelle y abrazó a Nataly –
- Nat! Hola – dijo – Linds, yo te intente decir que ella estaba acá, porque sabia que se presentaría en el casting, y justo fue cuando me sonó el móvil ayer, y después me olvidé. Pero lo que no sabia es que habías quedado.
- Si – respondió feliz Nat – Ahora todo es mucho mejor, con ambas!
- Faltaría Flaminia – sonreí un poco triste – Bueno, y al final. Donde estas viviendo?
- Yo en un hotel muy cerca de acá.
- Como se llama? – casi grité –
- Hour by hour.
- Woow! Es el mismo en el que estuve yo los primeros seis días, y luego me estaba yendo.
- Como te estabas yendo?
- Ok resumo lo que paso. Creí que no llamaban, me estaba yendo a Los Ángeles de nuevo, y justo sonó mi móvil. Me dijeron que quede en el papel, y ya habían cerrado la puerta del avión. Tuve que correr con los pilotos, y pedirles que la abrieran, pero no querían. Me puse muy nerviosa, y me desmaye. Me llevaron a la clínica, y me quede en Chicago. Al poco tiempo me repuse, y como ya había pagado el hotel porque me iba a Los Ángeles, desde anoche estoy quedándome con Michelle – le conté –
- Ah, te pasaron bastantes cosas en dos días – rió –
- Si eso creo – dijo Michelle, hablando después de todo mi relato – Bueno, Nataly obviamente te invito a que te quedes en mi casa. Todavía queda un sofá, y además se pueden tirar colchones, así vivimos todas juntas.
- No te hagas problema Michelle, gracias – dijo Nataly –
- Enserio a mi no me molesta. Además, así no pagas hospedaje, y en casa entramos todas.
- Bueno, me convenciste. Gracias!
- Chicas, ya llegaron bastantes. Creo que debería empezar a hablar antes de que esto este mas atestado de gente. Nos vemos mas tarde! – dijo Michelle -
- Adiós – contestamos Naty y yo al unísono –
Estuvimos con mi amiga hablando un tiempo, hasta que una voz alta que se oía por un parlante nos interrumpió. Era Michelle, que estaba hablando por un micrófono para que todos la oyéramos.
- Bueno, primero y principal buenos días, y felicitaciones a todos los que están acá – le hicieron un lugar grande donde estaba ella, para ir llamando de a uno – Luego a todos quería comentarles sobre la película. Never Think y les iré mostrando los personajes. La historia es de una muchacha, Elizabeth – me hizo señas con su mano para que me acercara a donde ella se encontraba – Ella empieza la película soñando, con Edward – señala a un chico, que se paro al lado mío y me sonrió. Era bastante guapo – y se enamoran y empiezan a salir. Resulta que el era un vampiro, pero a ella nada le importaba. Ella se despierta luego del sueño, y ve allí a Edward y se asombra mucho ya que creía que el había estado solo en el sueño. El le cuenta que iban a ir al cine pero ella se había echado una siesta antes, y le dice que abajo estaba su novio Benjamin – sonrió y señalo a otro muchacho un poco mas alto – Ella no entiende, pero Edward le explica que ella lo estaba por dejar por que se había enamorado de él y ella se acuerda lo que estaba pasando antes de dormirse… Termino el relato de toda la historia que yo ya sabia y con mas detalles del libro, y todos aplaudieron.
- La principal sería Lizzie – me señalo y luego Edward. Benjamin también hace una parte muy importante, pero también hay muchos otros actores. Tenemos al Doctor – señaló a un señor que parecía de unos treinta y tantos años, que se acerco y agrupo con nosotros – A los padres de Lizzie – señalo primero a una mujer y luego al hombre – La familia de Edward que esta con él en la clínica. Amigas y amigos que Elizabeth se hace mientras se separa de Edward. Una vampira que en el sueño, es hermana de él, el cura de la boda, todos los extras de la calle el día que van al cine y de la boda, el hermano de Lizz. Después tenemos a la directora: Nataly – la señaló y luego de abrazarme, mi amiga se coloco del otro lado de Michelle – A los fotógrafos y camarógrafos – empezó a leer un papel que tenia en la mano – Romilda, Flaminia, Jeniffer y Peter – ellos subieron –
Pero había oído bien? Flaminia? La cabeza me daba vueltas, pero podía ser que haya otra chica con ese nombre aunque verdaderamente era muy extraño, pero todas mis dudas se aclararon cuando la muchacha se unió a nosotras. Pelo castaño, ojos claros. Era Flami! Mi amiga. La abrace con todas mis fuerzas, y luego Nataly nos abrazo mas fuerte a ambas. Era genial! Finalmente no había tenido que volver sola a Los Ángeles, sino que me había quedado y con ambas! Genial!
- Felicidades Lizzie – me sonrió –
- Igualmente fotógrafa! – reí – Estaremos las tres juntas en todos los ensayos y grabaciones!
- Si será genial. Las tres juntas para todos lados – sonrió Nataly – Inseparables!

Cap 29: Mi nueva compañera de casa.

Salimos de la clínica, y ella había ido en auto. Estábamos por llegar al hotel cuando me acorde de algo y le dije:
- Hay un problemita.
- Cual? – dijo –
- Yo ya pague mi hospedaje en el hotel, porque me iba a ir. Debería conseguir un departamento.
- Mientras tanto puedes quedarte conmigo – dijo mientras se desviaba hacia su departamento –
- Segura?
- No hay problema.
Tardamos unos cuantos minutos en llegar. Yo aun no lo había conocido, y ahora me quedaría allí! No quería molestar a Michelle, por lo tanto tenia pensado buscar algún departamento, ya que con la plata que me darían con la película podría pagarlo.
Entramos por la puerta principal del hotel, y subimos en ascensor. Quedaba en el piso numero cinco. Era hermoso el departamento! Decorado en colores pasteles, con las paredes blancas y muy grande. El ambiente principal por donde entrabas, era como en el mío de Los Ángeles, el living. Tenia unos sofás que se veían muy cómodos, un televisor, computadora y equipo de música. Después conectaba con la cocina, que tenia las paredes de color celeste muy claro. Tenia una gran mesada, alacena, cocina, heladera y una mesa para cuatro personas con sillas blancas.
Luego fuimos a la habitación que tenía dos camas con colchas rosadas, y un armario gigantesco. Tenia mesitas de luz, y varios cajones por todos lados para poner ropa y objetos. También en una parte, tenia un enorme escritorio, con muchas hojas dispersas, y lápices, lapiceras donde había varios ejemplares de Never Think.
Y por ultimo, el baño. Era hermoso y muy espacioso. Todo en blanco y color plata, con una gran bañadera y un jacuzzi. Enorme casa para una persona sola!
- Era de mi madre – sonrío al ver mi expresión – Por eso es todo tan grande. Vivíamos ella, mi padre mis hermanos y yo.
- Cuantos hermanos son?¨
- Un hermano, una hermana y yo. Una tiene dieciséis años, y el varón tiene 20, como vos.
- Ah, eso explica el tamaño de la casa! Y los demás en donde viven?
- Mi hermanita menor vive con mis padres, en Chanada, y el mayor vive acá pero en otro departamento. Prefirió vivir solo – reímos – Y vos, tienes hermanos?
- No, solo somos mis padres y yo. Mis padres viven en Londres, y yo me mudé este año hacia Los Ángeles para estudiar, y por que me invitó Nataly, y vine aquí en cuanto me llamaron. Ellas también tuvieron que viajar por ofertas laborales.
- Si están… - dijo pero justo le sonó el móvil –
- Atiende, no hay problema.
Ella atendió, y se quedo hablando por un rato por el teléfono, mientras yo daba vueltas por la casa, agarraba mi maleta que la tenía Michelle (la había retirado en el aeropuerto, ya que la sacaron en cuanto me llevaron a la clínica) y la revisaba. Tenía todo, pero no quería llevarla al cuarto. Tal vez dormiría en el sofá, nadie sabia.
Espere unos minutos. Luego le hice señas a Michelle, y me metí en el baño. Necesitaba despejarme. Me lave la cara y me quede un tiempo pensando… Mi sueño, si así se lo podía llamar, que había tenido cuando me desmaye en el aeropuerto se haría realidad… Salvo que sin una parte… Flaminia y Nataly. Pero seria increíble! Yo! Siendo la protagonista de una película, que seguramente me haría famosísima! Iba a ser genial, y esperaba quedar bien en ese personaje, no se veía muy parecida a mi, pero era increíble. Me encanto el libro de Michelle, verdaderamente. Fue increíble, esa forma de escribir, de inventar cosas, de explicarlas! No sabia cuanto había tardado, pero era muy buena.
Michelle terminó de hablar, y me indicó que iba a hacer algo para merendar, ya que ambas teníamos mucho hambre, y hacia mucho que no comíamos y que yo mientras tanto podía acomodar mis cosas en la habitación de ella, que dormiría en la otra cama, y que en su armario había lugar para mi.
Me parecía que no conocía tanto a Michelle como para hospedarme en su casa, habitación y hasta usarle el armario, por lo tanto decidí dejar la ropa en la valija como estaba.
Fui al baño a despejarme un poco. Me lave la cara, y me quede un rato pensando. Era todo increíblemente igual a ese sueño, si se podía llamar así, que había tenido cuando me desmaye en el avión. Yo iba a hacer de un personaje principal, iba a ser la cara de una película, alguien importante. Lo único que no era igual, iba a ser que faltarían Flaminia y Nataly.
Llegue a la cocina, donde había un delicioso aroma. Ya estaba la mesa servida, con dos chocolatadas y panqueques. Me senté y probé uno. Estaban deliciosos.
- Cocinas genial.
- Gracias, me enseño mi madre.
- Enserio, están deliciosos. – sonreí –
- Oh, si. Me acorde que debía decirte. Mañana habrá reunión para la película. Estaremos todos, directora, productores, camarógrafos, actores, actrices, secundarios, todos. Ahí ya les daremos el libreto, y yo les contare resumido el libro así tienen una idea de cómo interpretar sus roles, además les daré a cada uno un ejemplar del libro por si quieren leerlo.
- Ok, gracias por avisarme. Allí estaré. Sabes…todo esto es muy raro.
- Lo se, hasta para mi. Es la primer vez que hago algo así, importante.
- Si, además verme a mi como la tapa de una película, como un personaje principal, como tu Elizabeth.
- La harás genial. Me alegra mucho que seas vos.
- Gracias… Pero es extraño.
- Como todo en la vida, hasta que te acostumbres.
- Seguro – sonreí -
Luego me di un largo baño, para calentar todos mis músculos, hablamos un rato con Michelle sobre todo, la vida y contesté correos.
Principalmente le mande uno a mi madre contándole todo lo que había ocurrido ese día, y que no pude volver a Los Ángeles, que me habían llamado y detalladamente le dije diez veces que estaba bien y me sentía genial. Ya me imaginaba a mi madre haciendo un mundo de esto.
Luego cenamos algo rápido, y nos fuimos a dormir.El siguiente día seria uno muy largo, y feliz.

Cap 28: Chicago o Los Angeles?

Corrí y corrí por ese pasillo. Sabía que debería llegar a algún lado y deprisa para que abrieran esa puerta, pero no donde. No podía pensar y correr, pero si me quedaba quieta seria demasiado tarde.
- PIENSA LINDSAY, PIENSA! – me grite a mi misma –
Si, lo se! – en ese momento se me ocurrió un plan, que no sabia si era bueno pero un plan en fin y el único que tenia -
Debería llegar a un lugar que ningún pasajero entra, un lugar que ni siquiera sabia bien a que distancia me quedaba. Tenía que llegar a la cabina de los pilotos. Y justo sentí un movimiento en los pies, que estábamos casi despegando.
Corrí con mas fuerzas, y por fin llegue, estaba a solo un pasillo de distancia, que en dos saltos estaba. La azafata venia atrás mío, pero todo lo que quedaba de mi espalda para atrás estaba nublado, estaba bloqueado. Abrí la puerta torpemente, y los pilotos al verme dejaron de mover palancas o apretar botones.
- No puedes estar aquí! – gritaron. Yo quería contarles todo, todo con tal de que pudiera volver, pero no había tiempo –
- Lo siento de veras, mucho pero tengo una urgencia. Algo muy importante, el sueño de mi vida y todo eso ser cumplido si me dejan bajarme!
- No, lo siento pero no puedes.
- Por favor – rogué – Es mi sueño, debo quedarme en Chicago y hacer algo, les dejo la plata del viaje, del pasaje pero por favor – me puse de rodillas –
- No haga eso por favor – me agarro del brazo y me paro uno de ellos. Aunque sea los tenia lejos de los controles y no emprenderían vuelo –
- Por favor solo ábranme la puerta, debo correr, debo irme! – y mi maldito móvil sonaba nuevamente, aunque esa llamada era muy importante, habría sido mas en otro momento, si no podía bajar, esa llamada seria algo mínimo. Atendí rápido como una flecha, y le dije por favor al hombre si me llamaba en otros minutos. Pobre, lo iba a volver loco, pero primero debería bajar del avión –
Los pilotos se me quedaron mirando, no sabia que pinta tenia o que cara de loca, aunque luego entendí que me miraban así porque…estaba llorando. Las lagrimas caían de mis mejillas. No mentía ni exageraba en nada de lo que decía, esa película era un sueño, y en un momento se me nublo la visión, pero no la de mis espaldas. Toda mi visión, y caí inconsciente.
Me veía a mi en un rodaje, con muchos famosos conocidos, y en una tapa de un DVD, en una alfombra roja, en los Oscars, ganando un premio, de mejor actriz, con mis compañeros de la película, que ya eran mis amigos, Michelle, y me veía en mi sueño. Mi sueño en un sueño. Si que todo era un enredo! Estaba feliz, protagonizaba Never Think, y estaban Nataly y Flaminia. Si que había errores ahí.
Escuche unas voces, que no pude entender bien lo que decían pero estaba en una camilla… Genial! No estaba bien, y me dolía mucho el pecho ya que estaba muy angustiada, pero no estaba en ese maldito avión, y me había quedado en Chicago.
Intente abrir los ojos, pero no podía. Parecía que se encontraban pegados. Me quede un tiempo quieta, intentando escuchar esas voces. Era Michelle! Que hacia ahí?, y estaba hablando con alguien, que supuse que era el medico.
- Gracias Dr. Yo me quedo con ella – la oí decir –
- Mi-ch-e-lle – logre susurrar –
- Lindsay! Que sucede? Estas bien?
- S-i – agregue –
- Hay me hiciste asustar mucho!
- Don-d-e es-to-y?
- Estamos en Chicago, en una clínica. Estabas en el avión hablando con los pilotos. Me contaron que decías que era tu sueño, que lo cumplirías y te bajabas, que debías quedarte aquí… Ellos no querían, pero te desmayaste, agarraron tu móvil, que sonaba. Era del muchacho que te llamo hoy para avisarte que quedaste, y tenia que llamarte unos minutos después según le habías dicho. Le dijeron si alguno te conocía, y el nos pregunto a nosotros, porque estábamos en una reunión. Yo dije que si, me pasaron el teléfono y me dijeron lo que había ocurrido y que estarías en esta clínica. Vine en cuanto pude, y seguías desmayada.
- O-hh – susurré –
- Pero que era lo urgente?
- La pe-li-u-la. Pa-ra m-i es m-u-y im-por-ta-nte. Ima-gi-nate! Per-sonaje Princ-ipal en un-a películ-a.
- Ah, claro. Y habías sacado pasaje porque creías que ya no te llamaríamos, y justo te llamamos cuando estabas en el avión, verdad?
- Si – ya pude articular palabras enteras y abrí los ojos –
- Te sientes bien?
- Si estoy mejor. Supongo que fue el susto, la emoción, todo junto!.
- Eso creo.
En ese momento llego el médico.
- Oh, te has despertado. Como te sientes? – me miro los ojos con una linterna, y me reviso para ver como estaba.
- Bien, ya normal.
- Genial. En unas horas ya te puedes ir. Fue un gran susto!
- Eso creo. Gracias.
Pasamos el resto de las horas que estuve allí con Michelle hablando. Me dijo que me llamaron muy tarde, porque el personaje principal era el ultimo, y había muchas que éramos buenas, entonces les costo decidir. Luego habían escogido, pero mi celular daba ocupado (seguramente hablaba con mi mama) y entonces en cuanto pudieron me llamaron. Hablamos de quienes habían quedado en los otros personajes, que obviamente no conocía a ninguno.
Horas mas tarde, volvió el médico, y me vio que estaba hablando normalmente y ya no tenia ningún dolor.
- Ya puedes irte a tu casa. Traten de no darle muchas noticias tan shokeantes – le dijo a Michelle – Y que este un rato tranquila.
- Si, yo iré con ella y la cuido. Bah, si quieres puedo ir al hotel contigo.
- Si, mejor. Muchas gracias Michelle!

Cap 27: La vuelta

Ya tenía todo listo para irme, y casi era la hora. Me vestí, me cepille el pelo y los dientes, e intente tardar la máxima cantidad de tiempo posible.
Cuando se hizo la hora baje, entregue las llaves de la habitación del hotel y me tome un taxi llegar al aeropuerto.
Fui mirando calle por calle, vidriera por vidriera, casa por casa, parque por parque toda la ciudad. Era muy hermosa y la quería tener guardada en mi miente.
El avión ya estaba aparcado en el aeroparque y en cualquier momento me llamarían para subir. Pasaron unos segundos, y lo hicieron. Mi nombre se escuchó por el altoparlante, y me acerqué al avión, justo cuando mi móvil sonó. Me llene de esperanzas.
- Hola Lins – era mi madre –
- Hola mama – bufé –
- No te alegras de escucharme?
- Si, lo que pasa es que esperaba otro llamado. No importa, que ocurre?
- Quería saber donde estabas.
- En Chicago, en el aeropuerto. Estoy por partir hacia Los Ángeles nuevamente.
- Ok, luego te llamo.
- Adiós mama.
Subí al avión, y me senté en el asiento. No sabia porque, pero estaba tan cansada que estaba a punto de quedarme dormida y el avión todavía no arrancaba.
Otra vez tenia que ir a Los Ángeles, pero esta vez para quedarme sola… Buscar trabajo, sin Nataly ni Flami apoyándome. Ya empezaba a valerme por mi sola y debería volver al trabajo de hacia una semana, repartiendo curriculums.
Sería feo estar sola en el departamento, que siempre había estado cargado con las risas de las tres, siempre nuestra amistad concentrada en el. Seria aburrido mejor dicho, sin las chicas, y en una ciudad que si bien ya era mi hogar, no estaban ni mis amigas ni mi familia.
- Buscare amigas allí cuanto antes – pensé para mi misma –
Ya habían puesto una película en el avión, y una chica se sentó a mi lado. La película era una que había visto ya hacia mucho tiempo, Titanic. Que película! Me puse a recordar la historia, y todo lo que había llorado con ella, sumado a que luego se me había antojado leer el libro, por lo tanto me lo compre, y llore otro tanto mas. Era una historia fascinante, pero también súper triste y una de las pocas películas basadas en la realidad que me gustaban. Siempre en una de miedo o de terror, decís que es mentira y no va a pasar ni paso y te calmas o te sentís mejor. Pero esa historia era sumamente triste, y encima sabia que había pasado y a la pobre gente le había pasado todo eso.
Pero hacia tanto que no la veía, que decidí dejar de pensar en todo eso y en que estaría sola y me compenetré en la película.
Mientras miraba, no preste mucha atención pero logre escuchar que el avión todavía no arrancaba por que tenia una pequeña falla técnica, y que tardaría aproximadamente media hora. Por suerte, la película era larga y podría esperar mirándola si antes no me quedaba dormida. Y así fue, me quede dormida y no pude ver la película.
Por lo poco que oí ya que no tenia un sueño profundo, y estaba entre-dormida ya habían arreglado la falla y en poco tiempo emprendería vuelo.
Me desperté, y medio dormida todavía me dedique a continuar mirando la película. Pero oí que se atrasaría unas horas mas, por que estaba nevando! Todo tenia que pasar? Esta ciudad parecía que tenia un imán, ya que no nos podíamos ir mas.
Y pasaron varios segundos, minutos, ya no sabia cuanto tiempo era, porque esta vez si toda mi cabeza estaba metida en la película, y como siempre yo estaba llorando y llorando desenfrenadamente. Por que debía ser tan sensible?
Por fin luego de un rato mas había terminado la nieve, los problemas técnicos y estábamos por aterrizar. Igualmente yo estaba inmersa en mis pensamientos, y en la pantalla del televisor. Escuche un zumbido, pero casi nada audible, y mi compañera de asiento me hablo.
- Hola.. Emm, te esta sonando el móvil.
- Oh, si gracias – le dije mientras atendía –
Note un leve movimiento, que habían cerrado las puertas del avión y estábamos por ascender.
- Hola – dije al teléfono –
- Hola, usted es Lindsay verdad?
- Si.
- Ha quedado para el papel de Elizabeth, en la película Never Think – dijo un hombre en el teléfono –
Me quede inmóvil. Creía que no me llamarían, no podía ser posible. Era un sueño cumplido, la protagonista de una película! Y ya estábamos por elevarnos, no sabia que hacer.
- Muchas gracias! Me puede llamar en unos minutos? – dije casi rogando –
- Si, lo haré.
- Adiós. Gracias – repetí –
Ya no sabia como bajarme de ese avión, la puerta estaba cerrada. Busque a la azafata, y no la encontraba. Me pare del asiento y empecé a correr por los pasillos. En ese momento apareció la azafata que me dijo.
- Señorita vuelva a su asiento! No puede andar corriendo por los pasillos.
- Disculpe, debo bajarme, necesito bajarme.
- La puerta esta cerrada, no hay vuelta atrás.
Como que no había vuelta atrás? Había conseguido el papel y este maldito avión no me dejaría cumplir mi sueño? Algo debería hacer.

Cap 26: Esperando algo INESPERADO.

Dedicó los primeros tres días de la semana a conocer la ciudad. Desde el día después del casting había ido con Michelle a conocer toda la ciudad.
Canadá era precioso. Nunca se me habría ocurrido ir allí si no era por la película, pero era un lugar extraordinario. Fuimos a shoppings, parques, zoológicos, plazas, restaurante, etc. Era todo maravilloso, y la pasaba muy bien con Michelle.
Ya solo faltaba un día para que se complete la semana, y seguramente no me llamarían, pero igual decidí esperar por si acaso. Si el próximo día no recibía ninguna noticia ni aviso pediría un boleto y me volvería hacia Los Ángeles de inmediato. Quería saber como les había ido a las chicas, así que ni bien me levante, me bañe y tome el desayuno, llame primero a Nataly.
- Nat!!
- Linds, que bien me hace escucharte – gritó – Quería hablar contigo.
- Y porque no me llamaste?
- No atendías! O no me comunicaba, nunca me permitía hablar con vos este teléfono.
- Oh. Como te ha ido?
- Muy bien! Me llamaron ayer, y quedé. Seré la directora de la película, y me juntaré con la autora mañana para hablar y conocer bien la historia. Estoy muy emocionada!
- Te felicito, genial! Me pone muy feliz por ti – por ella, ya que esto atrasaba el día en que la volvería a ver – Bueno, llamaré a Flaminia. Luego nos comunicamos.
- Claro, y sabes algo de la película?
- No, supongo que si quedo me llamaran hoy, pero no lo creo.
- Bueno, que tengas suerte.
- Adiós – corté –
Genial! Por ella. Había conseguido su trabajo deseado, me imaginaba la cartelera del cine, que diga; Directora: Nataly. Mi mejor amiga seria conocida por una famosísima película. Ahora llamaría a Flami, ella iba a otra, por camarógrafa y fotógrafa. Marque el numero de su móvil, y estaba a punto de escuchar, cuando escuche una voz familiar.
- Linds! – era Flami –
- Flami! Te extraño mucho. Como estas?
- Re bien, y vos?
- Bien, conociendo la ciudad. Y? como te ha ido?
- Súper, me llamaron y seré la camarógrafa de la película entera, y haremos sesiones de fotos con los chicos que salgan actores.
- Genial
- Y vos?
- Acá, esperando en el departamento. Ya conocí la ciudad de memoria esperando que me llamaran, pero nada.
- Ten paciencia, eres genial, te llamaran.
- Nunca me viste, como sabes que soy genial? – reí –
- Instinto de amiga – rió conmigo –
- Espero que tengas mucha suerte! – a otra mas que no vería por mucho tiempo –
- Gracias, y tú también la tendrás. Bueno, debo irme!
- Adiós. Te quiero!
- Igual – corto –
Ahora Flami también estaría en una película muy importante valla uno a saber donde, y yo estaba aquí en Chicago esperando que alguien me llamara, cosa que no iba a pasar. Que feo seria el departamento para mi sola cuando me vuelva a Los Ángeles! – pensé –
Y lo quedaba del día, me aburriría. Michelle tenia que juntarse con los otros de la película y por lo tanto no saldría con ella. La ciudad, ya la había recorrido toda, y no me llamaban.
Espere un tiempo mas hasta que me designe. Ya no me llamarían.
Me tome un taxi en la puerta del hotel, y fui hacia el aeropuerto. Tarde bastante tiempo, pero fui solamente pensando en lo hermosa que era la ciudad y contemplando el paisaje a mi alrededor.
En cuanto llegué, saqué un boleto para volver a Los Ángeles. Conseguí recién para el día sábado a la tarde, así que lo único que pude hacer fue aceptarlo, y volver al hotel para pensar alguna forma de matar el tiempo. Me dediqué a abrir mi correo en un Cyber, ya que hacia mucho tiempo que no lo leía. Tenia bastantes de mi madre, que había olvidado de contarle todo lo del viaje, entonces le respondí sus correos, y le escribí todo acerca de la película, Chicago y que el sábado volvía. También tenia de mis amigas, y hasta de mi padre. Contesté todos y tarde el mayor tiempo posible. Luego volví al hotel y decidí darme un baño. Ya era de noche, por lo tanto me metí en la bañadera y me quede aproximadamente cuarenta y cinco minutos. El agua estaba muy bien, calenté todos los músculos y cada una de las células de mi cuerpo, para sacar el frío y la escarcha que tenia. Era una ciudad bastante fría. Luego me envolví en una toalla, me sequé y peine el pelo, me puse la primer ropa que encontré en la valija y pedí que me subieran comida. Elegí una lasagna con una gaseosa, y en cuanto me la subieron me la comí muy deprisa. Tenia además de frío y cansancio, mucho hambre.
Estuve mirando televisión, hasta que ya no pude conciliar el sueño, y caí dormida en la cama, que además era muy cómoda y calentita.
El sábado llegó muy rápido. Era el ultimo día que quedaba para que eligieran a los personajes, pero yo no seria, así que me prepare nuevamente las valijas, acomode todo el cuarto del hotel, y decidí esperar a que llegara la hora para partir. Llame a Nataly y a Flaminia, para avisarles. Me dijeron que espere, que probablemente me llamaran hoy, pero no era cierto.

Cap 25: El Casting

Entonces fue mi turno de entrar. Me hicieron hacer el roll de una chica que dejaba a su novio, con un libreto que me dieron. Fue muy gracioso interpretarlo, y el muchacho actuaba bastante bien.
- Ya no te amo, basta no te quiero ver mas! – le grite haciéndome la enojada –
- Que sucede? Que pasa? Acaso hay otro hombre?
- Sí, me enamoré de otro hombre Benjamin, basta!
- Esta bien si es eso.. Ve, ve con él – rompió a llorar –
- Benjamin no llores! Porque debes hacerme todo mas difícil?
- Yo no te estoy impidiendo nada, así que por mi vete!
- Uff – bufé – Ben levántate – me senté junto a el – Estuve mal en decírtelo de ese modo, lo se. Pero es que fue así. Me enamore de otra persona…
Salí también bastante rápido y me quede sentada esperando a que terminaran los que faltaban. Como habían pasado mas de dos horas, decidí buscar un hotel cerca de allí para pedir una habitación para una semana. Si no llegaba a quedar, aunque sea conocería la ciudad. Encontré enseguida, a una cuadra del estudio, y dejé mis cosas en la habitación. Era bonita y espaciosa. Acomodé mis cosas en uno de los armarios, y volví. Todavía faltaban bastante personas por entrar.
Mientras tanto, la volví a ver a Michelle.
- Hey Michelle! Una pregunta…
- Si Lins que sucede?
- Por casualidad tienes la novela Never Think aquí? Me fascinaría leerla.
- Si – sonrió sacando un ejemplar de un libro – Ten.
- Los vendes? – dudé –
- Si pero ese es regalo.
- No, no – le puse 30 pesos en la mano – Ten, bah no se cuanto es. Sale mas?
- Deja con 30 esta bien – rió – Gracias
- A ti – grité mientras volvía a mi banco de espera -
Lo leí todo. Se ve que se tardaron mucho, aproximadamente 3 horas. No era muy largo pero si muy interesante, se trataba de:
Era una chica que estaba soñando. Su nombre era Lizzie, y soñó con un montón de vampiros, y que se enamoraba de uno llamado Edward. El dejaba a su novia por ella, y se ponían de novios y era muy bueno. Pero ella sentía que lo conocía a Edward, de alguna película… no sabia de donde. Y se estaban por dar un beso, cuando ella despierta de su sueño.
- Edward – le dijo, pensando que Edward era solo parte del sueño –
Pero resulta que Edward estaba allí con ella, pero ella estaba con otro chico de novia que la esperaba abajo. Edward le dijo que irían al cine pero se había quedado dormida, y que estaba por salir con el, pero antes iba a dejar a Benjamin, su novio. Así que bajo, y dejo al chico por Edward. El se puso muy mal y se fue. Edward y Lizz fueron al cine como iban a hacer, pero de repente a ella se le ocurre preguntar…
- Enserio bebes sangre? No es asqueroso?
- Que estas hablando Lizzie? Te afecto la siesta? ..
– No.. se lo que eres – repitió ella -.
– Lo que soy…Que soy? – dijo Edward -.
– Un vampiro Edward, lo sé.
– Cuantas películas de eso te has visto Lizz? Los vampiros no existen!.
– Edward, no mientas mas… Eres tan hermoso…tan.. eres vampiro! –
- Gracias por lo de hermoso, pero no Lizz, nunca te mentiría y esas cosas solo pasan en las novelas. Los vampiros no existen – insistió – Pelean por eso. Elizabeth en verdad creía que el se lo estaba ocultando, y terminan distanciándose. El se cansa de que ella lo trate de mentiroso y se vuelve de su casa. Unos días después, le llega la noticia de que el se fue de la ciudad, y para no regresar. Pasa mucho tiempo lamentando esa pelea, y creyendo que el tenia razón. Los vampiros no existían, y también pasa todo el tiempo maldiciéndose por no decirle que el tenia razón y dejar todo como estaba. La magia y cosas anti-naturales no existían y nunca volvería a recordarlas ni pensar en ello, ya que le traía mucha angustia. Luego de llorar durante varios meses, intento recuperar su vida, y tener nuevos amigos, y enfocarse mas en sus estudios. Logra hacerlo, pero de repente una noticia la afecto mas de lo que había estado antes. Edward estaba muy enfermo, se encontraba en Chicago y era muy probable que muriera. Tomo el primer avión que salía para allí, y sin saber en que hospital se hallaba ni averiguar nada mas fue rumbo a Edward. Cuando llego, no sabia para donde ir, pero algo le condujo al camino correcto. Era el destino, ella debería volver a encontrarse con Edward y encontró el hospital y la habitación donde el se hallaba. Llego y entro a la sala como a su propia casa, pero Edward estaba durmiendo.
- Nunca mas te dejare ir, siempre estaré contigo – le susurró sentándose a su lado – Estarás bien.
En fin, luego de varios días llorando sin que el se despertara, seguía muy gravemente.
– Creo que no pasara de esta señorita, lo siento mucho – dijo el médico - .
– Todavía hay esperanzas? – sollozo ella - .
– Una minima posibilidad. – Pero las hay, me quedare con el. Estaré con el siempre. – Como quiera.
Fue verdad, Edward no despertaba, y seguía empeorando. Parecía que nunca iba a despertar, y los latidos de su corazón se iban debilitando.
De pronto ella sintió como le acariciaban la mano, una noche mientras dormía al lado de su amado. Era Edward.
– Lizz, viniste por mi – le dijo - .
– Shh, no hables. Debes curarte y tener energías, no te gastes.
– Te amo – le susurró - .
– Yo también – contesto ella.
– Quédate conmigo!!.
– Siempre.
Al otro día, Edward volvió a despertar, un poco mejor. Podía hablar mas claramente, y ya le pudieron dar algo de alimento. Había mejorado notablemente. – Es un milagro! – le dijo el médico. – Eso creo – sonrió ella –
Al poco tiempo, Edward estaba como nuevo, y volvió a su antigua casa, cerca de Lizz. Se pusieron de novios, y todo volvió a ser como ese día antes de la pelea. Vivieron un tiempo juntos, se casaron y tuvieron dos pequeños hijos.>
Era una historia muy linda y me había encantado. El final era tan feliz, que me había hecho llorar. Una historia de amor con final feliz.
- Te gusto? – se acercó a mi Michelle –
- Es increíble! – me sequé las ultimas lágrimas que me quedaron con el final –
- No es para llorar! – sonrió y reímos –
- Me encanta como escribes, si llegas a sacar otra novela, acá esta tu lectora numero uno – sonreí –
- Me alegro que te guste – fue lo ultimo que dijo ya que llegaron los jueces (los que decidirían quienes tendrían que papel).
- Bueno, ya tenemos una resolución, pero como es todo muy largo decidimos no decir ahora quien serán los que interpretaran los papeles, así que decidimos que durante esta semana, llamaremos a cada uno de los elegidos y les diremos cuando es nuestra primer reunión para hablar de la película. Durante esta semana estaremos llamando, por lo tanto si no los llamamos desde hoy hasta el próximo domingo, es que no han sido elegidos. Les deseo suerte, y nos mantendremos comunicados.
- Oh – bufé – Íbamos a tener mas intriga todavía!
- Donde te estas hospedando? – me preguntó Michelle –
- En un hotel a unas cuadras de aquí.
- Quieres ir a tomar un café a algún bar?, luego te alcanzo, ando en auto.
- Genial, vamos!
Fuimos a un café que quedaba a unas cuantas cuadras de allí.
- Vienes seguido a Chicago?
- Si, por eso me compre un departamento, para todas mis visitas – sonrió –
La pasamos muy bien. Tomamos unos submarinos, y charlamos de Never Think, de cómo se le ocurrían ideas para escribir, y en que se basaba… De donde sacaba argumentos, y luego sobre mis canciones… De que trataban. Admito que es mas difícil escribir historias. En una novela, pasan muchas cosas desencadenadas, y una canción es similar, pero era costoso sacar ideas para algo tan… corto, y que tenga una historia.
Por suerte mi inspiración venía con otra música. Me ponía mi mp4 con la mejor música, y me quedaba horas y horas sacando ideas de cada una, y pensando. Allí mi imaginación volaba.
Ya se estaba haciendo de noche, y Michelle me llevó a mi departamento, y decidimos vernos al día siguiente. Ella me iba a dar un recorrido en estos días por la ciudad, ya que no me quedaba mas que esperar una semana haber si me llamaban, y ella también tenia que esperar que estemos todos, aunque tenia mas tiempo ocupado porque tendría que ir con los jueces, ya que su decisión también valía, y ella ayudaría a reencarnar la película tal y como se imaginaba la historia cuando la escribía, y a elegir los que serían sus deseados “Lizzie y Edward”.

Cap 24: Viajes

A lo largo de una semana, Flami y yo repartimos curriculums y folletos por todos lados. Queríamos conseguir trabajo urgente, y sabíamos que costaba bastante. Nataly nos ayudó y a la vez repartió algunos ella, ya que también necesitaba trabajo. Ya no le quedaban más ahorros, y que lastima que no son permanentes.
Esperamos un par de días, para ver si nos llamaban, pero todavía no. Deberíamos ser pacientes. Mientras tanto, disfrutamos esas semanas acostadas, echadas y descansando.
Un día de esos, que ya era 17 de diciembre, me levanté a las 7 de la mañana por un ruido. Era mi móvil, que un Teléfono desconocido me estaba llamando. Apreté el botón para contestar, y tosí un poco para evitar que mi voz salga ronca ya que recién me levantaba.
- Buenos días – escuché del otro lado –
- Hola, Quien habla?
- Mi nombre es Benjamin Abbot. La llamaba por que leímos su curriculum. Teníamos pensado hacer una película, y queríamos ver si querías presentarte en el casting para algún personaje.
Grité en mi fuero interno.
- Claro! Me encantaría – intenté no gritar mucho para no despertar a las chicas, y me encaminé hacia la cocina –
- Bueno el casting es dentro de una semana, el día 23.
- En donde?
- Acá, en Chicago.
- Oh.. si esta bien.
- A las 15.00
Lo anoté para no olvidarlo.
- Bueno, muchísimas gracias. Adiós!
Me cambié de ropa y empecé a andar por la casa. No sabía que podía hacer. Estaba feliz, pero no quería tener que irme hasta Chicago, y más si quedaba, que debía permanecer allí.
Dos horas mas tarde, ya que yo me había quedado despierta muy temprano, se levantaron las chicas. Les conté que tendría que irme, por un tiempo ya que me habían llamado para un trabajo pero que volvería.
Esa tarde fui hacia el aeropuerto, y saqué un pasaje por las dudas temprano, y volví al departamento.
- Chicas, yo también viajare. Me contrataron para una película! – sonrió Nataly – Las extrañaré!
- Claro, ustedes se van y me dejan sola, sin trabajo, esta bien. Que buenas amigas! – bromeó Flaminia mientras nosotras nos descostillábamos de risa –
Minutos después sonó el móvil de Flami.
Luego de decir varios – Genial, estaré allí, hasta pronto, etc. cortó y nos grito.
- Chicas esto es pura coincidencia? Me acaban de llamar para un trabajo!
- Genial. Acá?
- No, también tengo que viajar.
- A Ok. Yo ya saqué los pasajes, así que dentro de unos días comenzaré a empacar.
Esos días pasaron muy lentos. Disfrutamos mucho con las chicas ya que después por no se cuanto tiempo no íbamos a volver a vernos, y las extrañaría mucho. Quería poder ocupar el roll en la película y conseguir el trabajo, pero eso significaba que hasta que termináramos de rodar no volvería a Los Ángeles, y las demás tampoco. Empaqué casi toda mi ropa, en la maleta que había llevado cuando me había ido a vivir allí. Puse pilas de remeras, jeans, bufandas, gorros, chalecos, pantalones, zapatos, zapatillas, etc. Todo estaba listo y faltaban tan solo 2 días.
Lo mismo hicieron Nat y Flami ya que partían el mismo día para llegar temprano, así que las ayude un poco a acomodar lo suyo, y meterlo en la maleta. Ya teníamos todo listo, la mañana siguiente partíamos, entonces fuimos a cenar las tres juntas para despedirnos.
La pasamos genial. Nos reímos un montón, y comimos carne con papas a la crema. Estaba exquisito, y después fuimos a tomar un helado. Caminamos por la ciudad, registrando cada parte de ella. Parecía que nos íbamos para no volver! Pero en verdad lo extrañaríamos.
Nos despertamos la siguiente mañana a eso de las diez en punto, para llegar al aeropuerto a las once, y partir a las doce. Me di una ducha rápida para despertarme un poco, nos cambiamos con ropa que habíamos preparado la tarde anterior, y desayunamos. Ya teníamos todo preparado para no perder más tiempo, y 10.30 estábamos saliendo. Nataly nos llevó a todas hacia el aeropuerto y nos despedimos.
- Bueno, creo que ya nos tenemos que ir – sollozó Nat –
- No llores! Nos vamos a ver muy rápido. Es por menos de un año – la animó Flami –
- Espero. Ya me había acostumbrado a vivir con ustedes – reí yo –
- Bueno basta de lagrimas, y vamos – nos abrazó Flami –
- Nos veremos. Les llamaré en cuanto llegue – insistí –
- También yo – dijo Nat –
- Adiós.
Mostré mi pasaje, y en cuanto llego subí al avión que me correspondía. Unas gotas empezaron a caer de mis mejillas. Yo también me había acostumbrado a vivir con ellas, además eran mis mejores amigas. Las extrañaría pero las volvería a ver muy pronto.
Me senté en el asiento y me quede completamente dormida hasta aproximadamente la mitad del viaje.
- Otra vez yéndote de tu ciudad – me reí a mi misma – Pero volveré!
El avión aterrizó levemente, con un pequeño golpeteo que casi ni se movió.
- Ya llegue! – telefoneé cuanto antes a las chicas.
- También yo – respondieron ambas –
Empecé a caminar por el aeropuerto sin rumbo fijo. Oh cierto! Había anotado la dirección del lugar en un papel, y lo tenía en el bolsillo del jean. Lo saqué y lo leí. Como supuse, no sabía donde quedaba y llame a un taxi para que me llevara.
Tal y como hice en los Ángeles fui mirando calle por calle. Era un hermoso lugar.
Llegamos muy rápido, a un enorme edificio y muy alto. Piso 1, así que me baje, le pague al señor, entre al lugar y mire mi reloj. Genial, eran las 15.00, había llegado justo. Había muchísimas chicas esperando, haciendo diversas colas, supuse que era para otros rolles que no sea actuar en la película, y justo llegaban otros dos taxis, pero ni volteé a ver quien era, puesto que no conocía a nadie allí.
Fui hacia la fila, y en una punta del lugar estaba…
- Michelle! – corrí y la fui a abrazar – Que haces aquí?
- Yo estoy porque la que se grabara es mi película Lins! Never Think! Tu?
- Me llamaron para ver si me quería presentar al casting para actuar en ella. Me alegro mucho de que sea Never y que salga linda!
- Gracias Lins. Bueno en un rato vengo, me llaman. Adiós.
- Adiós! – volví a la fila –

Cap 23: Dia de Shopping.

Esa noche nos acostamos extremadamente tarde, a eso de las 8 de la mañana, y nos levantamos a las 2 de la tarde. Nos vestimos, y fuimos por las chicas, que iba cada grupo en un auto, pero nosotras teníamos que guiarlas hacia el lugar, ya que en un rato no se puede conocer todo Los Ángeles.
Tardamos unos diez minutos en pasar por todas y fuimos para el Shopping. Escogimos uno de los más grandes y con más locales de la ciudad. Seguramente nos llevaría varias horas recorrerlo completo.
Fuimos al parque de estacionamiento a dejar los autos y entramos. Era sensacionalmente hermoso, estaba decorado con guirnaldas, telas de colores, corazones colgantes. Nos sacamos fotos con ellos, y los fondos de colores mientras reíamos a carcajadas.
De mis amigas estaban Stephanie, Emma y Magguie. De las de Flaminia había tres también: Ángela, Isabella y Miley, y de Nataly: Nicole, Emily y April.
Ya que las chicas habían vuelto y se habían dormido a la misma hora que nosotras, no habían comido. Fuimos hacia un McDonalds que había ahí adentro. Tuvimos que juntar diez mesas para entrar todas, ya que éramos doce.
Pedimos las hamburguesas, y mientras las traían nos íbamos conociendo unas con otras. Yo me empecé a llevar muy bien con Isabella, la amiga de Flami ya que era la que se sentaba al lado mío y fue con la que mas pude charlar. Ella era de Italia, pero había nacido en España. Hablaba muy bien igual, ya que hacía bastante que se había venido a vivir acá. Todas tenían mi misma edad, excepto Naty y sus amigas, que más grandes.
Por fin llegaron las hamburguesas, y las comimos antes de seguir hablando. Con la emoción del día anterior en la fiesta, no había podido ni probar bocado y estaba muy hambrienta, que seguro le pasaba lo mismo al resto de las chicas ya que hacían lo mismo que yo. Luego de un gran bocado de papas fritas con el cual casi me atraganto, seguimos hablando. Nos tomamos todas las gaseosas, y volvimos a emprender camino.
Comenzamos caminando por los negocios de cosa para la casa, donde Naty compro unos percheros y jabones para el departamento. Para mi no le faltaba nada, pero ella era tan perfeccionista que siempre una cosita tenía que comprar. Luego seguimos por los de chucherías, donde yo me compré dos anillos, tres pulseras y un pañuelo, Ángela se compró unas pulseras haciendo juego con aros, Nataly un llavero, y un monedero, Miley una agenda y un gorro y Nicole se compró cuatro hebillas y un collar.
Luego pasamos rapidísimo por los de ropa y cosas de hombre, y llegamos a la parte de cosméticos. Creo que allí estuvimos aproximadamente una hora.
Todas nos compramos algo allí, algunas delineadores, otras rubores, otras brillos labiales, otras esmaltes, otras base, etc. Como todas nos habíamos recién despertado, fuimos al baño y algunas decidieron maquillarse allí, frente al gigantesco espejo.
- Como te cambia el maquillaje – rió April –
Y por fin la parte más esperada y deseada por todas nosotras, llegamos a la parte de la ropa! Ahí si que estuvimos más de una hora, entramos a miles de tiendas distintas, nos probamos muchísimas cosas, y compramos muchas otras. Todas cosas hermosas, estaba todavía la moda de otoño-invierno, y nos reímos mucho sacándonos fotos con la ropa que nos probaba, todas combinadas con un color, y al final todas nos compramos algo y justamente estaba cada una vestida de un color. Yo me había comprado todo violeta, Nataly todo verde agua, Flami todo rosa, Isabella todo azul, Ángela todo lila, Miley todo celeste, Nicole todo azul, Emily todo fucsia y April todo turquesa. Nos dejamos puesto eso, pagamos y seguimos caminando. Era genial, todas andábamos llenas de bolsas más lo que habíamos llevado puesto, teníamos camperas, chalecos, remeras, poleras, boleros, camisetas, polleras, jeans, pantalones, gorros, bufandas.
Solo faltaba una cosa, una cosa muy importante y que todas queríamos también comprar. Justo al empezar a pensar eso, llegamos a un local, uno enorme y lleno de cosas, con todos distintos colores. Habíamos llegado a la tienda de zapatos.
Todas nos compramos combinando la ropa que nos habíamos puesto, quedaba genial. Sandalias, zapatos, zapatillas, con tacos, sin tacos, con tiras, sin tiras, taco aguja, con punta, y de todos colores nos compramos. Al final de todo, nos sacamos una foto todas juntas junto a una fuente. Quedaba genial! Y más que nada me encantaban tantos colores vivos en ropa de invierno. Ya estábamos exhaustas de tanto comprar, habíamos andado por todo el inmenso Shopping y comprado de todo.
- Creo que la tarjeta de mi padre se romperá – rió Emily y nos unimos a sus risas –
Bueno, y de donde son todas? – Pregunté – Mis amigas son de Londres – les sonreí cuando las señalaba –
- Nosotras somos de Estados Unidos, de Huston, Texas – agregaron las amigas de Flami –
Y nosotras de aquí! – las de Nataly –
Esa tarde nos la pasamos genial, y se hizo el día muy largo. Nunca me había divertido tanto, además me había hecho muchas buenas amigas.
Después mas entrada la noche, fuimos al cine. Era una película de amor, donde algunas terminamos extrañamente llorando, muy emocionadas. Era muy tierna la película, y al final, como la mayoría de ellas, terminaban juntos.
- No podíamos ver alguna comedia, no? – dije mientras me enjuagaba las lágrimas de la cara.
- Se emocionaron! Jaja, yo no soy tan sensible – sonrió Miley –
Después acompañamos a cada una a sus respectivos hoteles, y fuimos a casa. Me di un largo baño y permanecí aproximadamente media hora adentro. Quería calentar cada célula de mi cuerpo que se había congelado por la fría noche. Me desenredé mi alborotada cabellera castaña, me puse el pijama mas calentito que encontré, y me tapé hasta la nariz con la colcha. Luego de calentar un rato moviéndome la cama, me sumergí en un largo sueño.

Cap 22: Recibidas.

En verdad sería largo el día. Llegue temprano a clases, y me quedé hurgando por los pasillos de la academia. También la extrañaría. Odiaba dejar cosas atrás, terminar etapas, pero debía hacerlo. Recordaría en mi mente cada uno de esos pasillos. A pesar de no haber vivido nada ahí, y estar siempre sola, a causa de que no había tenido tiempo de hacerme amigas, la extrañaría.
Esa mañana antes de irme me resultó bastante raro que Nataly no estaba allí. Flaminia había ido a la academia, ya que ella también terminaría ese día. Por suerte estas eran todas carreras cortas y no tendríamos que estar todo el tiempo estudiando, ni serían seis años de puro estudio.
Termino la tarde y fuimos al parque. Allí entregarían nuestros diplomas, e irían las familias. Iba a ser largo y agotador, ya que ese día entregarían el de todos los alumnos de todas las carreras que había en esa universidad o en sus cedes, por eso Nataly iría a vernos a Flami y a mí. Iba a ser muy ridículo andar de toga, pero bueno era el último día.
Estaba muy nerviosa. Había mucha gente allí, y tendríamos que pasar a hablar frente a todo el mundo. Por suerte nuestra carrera era la última en pasar y tuve tiempo a armarme un discursito.
Flami había sido una de las primeras en pasar, y por lo poco que le oí decir al estar pensando en lo que diría yo, dijo que estaba feliz, y dejaría atrás muchísima gente hermosa que había conocido aquí, y que le agradecía mucho a los profesores.
Después varios habían hablado acerca de trabajos, o que agradecían mucho a todos, etc.
Luego de varios minutos, llego por fin mi turno. No sabía bien que diría, y sería algo bochornoso, pero debía hacerlo. Cuando me adelante y me dieron mi diploma, oí a Nataly aplaudir muy fuertemente como había hecho con Flaminia. Le dediqué una sonrisa, y tosí unas veces para aclararme la garganta.
“Bueno en verdad no se muy bien que decir, y no se me va muy bien para esto. Me cuesta expresarme, pero intentaré hacerlo lo mejor posible. Les agradezco mucho a mis amigas Nataly y Flaminia – las señalé – Que me ayudaron mucho con todo esto, y también me ayudaron. Es muy difícil esto – reí y una pequeña lagrima cayo por mi mejilla – No me he hecho muchos amigos aquí, pero me ayudo mucho para crecer y aprender. Es algo mas difícil. Un cierre, algo que terminamos, y pasamos a otra etapa de nuestras vidas, a ser grandes y hacernos responsables. Y esto ayuda mucho, ayuda a tener una mejor visión del futuro, a vernos como “actores” o algo mejor, vernos como personas importantes – fue algo parecido a lo que había estado pensando la noche anterior – Quiero agradecer a la directora, que me dejó estudiar aquí y a todas las profesoras que me enseñaron todo lo que ahora sé. En fin, gracias – para este entonces ya no era solo una lagrimita –“
Me bajé, e inmediatamente fui a abrazar a mis amigas. Me había emocionado mas de la cuenta, demasiado para mi.
Y así termino la tarde, fuimos a nuestro departamento, me vestí para estar en casa y me quedé mirando televisión.
- Todo termino – me sonrió Flaminia al tiempo que se sentaba al lado mío en el sillón –
- Ahora, a buscar trabajo – me limpié una lágrima que acababa de caerme y la abracé –
- Alguien está muy emocionada hoy – sonrió y me respondió el abrazo – Ya es de noche!
- Mejor vístanse bien que iremos a comer a algún restaurant para festejar – dijo Nat -
- No gracias, hoy no – bufamos las dos -
- Si, si, si vamos, ahora – insistió –
La verdad es que no teníamos ganas, pero insistió tanto que tuvimos que ir, y callarnos la boca.
Me había puesto cualquier ropa, pero me dijo que iríamos a algún lugar importante así que me tuve que cambiar.
- A donde iremos? – pregunté mientras ella me buscaba un vestido para la “ocasión”.
- No lo se todavía! Mira este es hermoso – me señaló uno, que me lo probé y me miré al espejo – Te queda divino!
Y en verdad me gustaba, era color verde claro con una faja en verde mas oscuro, y tenía pequeñas decoraciones en piedrecitas del mismo color, con unos tacos haciendo juego.
- Si, definitivamente te pones eso – me sonrió –
- Como diga sargento – reí y ella conmigo –
Flaminia se vistió con un vestido similar al mío, pero algo más escotado y todo en colores azules. Tenía mas decoraciones, y combinaciones de colores, y lo había elegido ella misma.
Nataly después, de vestirse ella también, con una remera negra y una pollera muy arregladas y hermosas, decidió y sin dejarme ni chistar, pintarme. Me puse frente a un espejo, y empezó a mover sus manos muy velozmente, tan rápido que ni pude ver que hacía. Solo noté que ponía cremas, bases, y un montón de cosas.
- Y? te gusta – preguntó feliz mostrándome el resultado final en el espejo –
- Esa… soy yo – dije señalando al reflejo del espejo –
- Si, quien va a ser – sonrió ella –
No parecía yo, era distinta… Me veía, mejor. Me había puesto rubor un poco más oscuro a mi pálida piel, y me había iluminado y pintado los ojos con verde, y un poco de brillo en los labios.
- Como si fuéramos a una fiesta – rió Flami después de que la maquillara también a ella, muy parecido a mi pero en celeste –
- Bueno, tienen que estar lindas – agregó Nat dándose un toque de color en un ojo – Listo, vamos que llegamos tarde.
- Tarde?, a donde? – dijimos Flami y yo al unísono –
- Emm.. al restaurant, chicas.
- Pero no dijiste que no sabías donde iríamos – se quejó Flaminia –
- Si sabia, pero no quería decirles, ni les diré nada más. Ahora vamos.
Nos subimos al descapotable, y partimos. Dimos unas cuantas vueltas, y por fin llegamos… A una playa. Había muchísima gente.
- Y esto? – bufé –
- Sorpresa – dijo muchísima gente abalanzándose contra nosotras – Felicidades egresadas!
En ese momento comencé nuevamente a llorar. Todo mi maquillaje se había corrido pero ahora eso no me importaba. Allí estaban.. mis padres! Me separé de la masa de gente que se encontraba contra nosotras y corrí a abrazarlos y cuando llegué, les di el abrazo mas fuerte del mundo.
- Los extrañé! – grité –
- Y nosotros a vos hija. Felicidades – me abrazaron más fuerte –
Termine por saludar a todos los que se encontraban en esa playa, y agradecerle a Nataly. A algunos ni los conocía, supuse que eran familiares y amigos de Flami. Y otra persona que me llamó la atención que estaba ahí, era… Patrick.
Lo volvía a ver después de más de un año. Había cambiado totalmente! Estaba rubio, de piel más clara y más… lindo.
- Te ves hermosa Lins! – me dijo y me abrazó –
Mm..Muchas gracias – me despegué de su abrazo – Tu también.
- A ti como te esta yendo en la universidad?
- Muy bien gracias. Te dije que nos volveríamos a ver!
- Si, es cierto. Gracias por venir, no te hubieses molestado.
- No es molestia, deseaba verte – sonrió –
- Gracias amigo – recalqué esa última palabra por si acaso –
- Lins, sabes que finalmente estoy estudiando medicina?
- Si? - Genial, me alegro muchísimo por ti -
Esa fue una grandiosa noche. Comimos muy bien, ahí mismo ya que habían preparado unas carpas llenas con comida. Y el lugar estaba hermoso, la playa estaba llena de velas, y el mar estaba tranquilo, no hacía nada de frío y había muy linda música. Hablé de todo con mis padres y bailamos mucho. Había música realmente buena.
En un momento, hubo un lento y Patrick se acercó a mí y me saco a bailar. Me ruboricé al máximo, ya que no bailaba bien y me daban algo de vergüenza los lentos. Le tomé de la mano y el me tomó por la cintura, y bailamos toda la pieza en silencio. Luego arrancaron todas canciones movidas, y bailamos hasta no poder más. Fue una noche increíble, la pasamos de maravilla. Mis padres esa noche se quedaban a dormir en un hotel, al igual que todas mis viejas amigas del colegio, por lo tanto al otro día iríamos de Shopping con las chicas, y luego iría a cenar con mis padres.
Flami por otro lado, bailo con sus amigas y amigos, estuvo también con sus padres (a los cuales yo conocí y eran muy buenos) y se reencontró con su ex-novio. Le contó que estaba viviendo también aquí y que le faltaba una semana para terminar la universidad y recibirse de actor.
Ella y Nati también habían quedado al igual que yo ir con sus amigas al Shopping, entonces decidimos ir todas juntas para también conocernos.

Cap 21: Crecer

Llegue muy tarde y cansada a la casa, así que decidí darme una ducha rápida e irme a dormir. Al otro día me levante muy temprano y fui a la academia. Quedaban unas pocas semanas para terminar, y al fin buscaría trabajo. Hasta ahora podíamos mantenernos todas con el trabajo de Nataly, pero a ninguna nos gustaba, por lo tanto cuando termináramos de cursar y trabajáramos le íbamos a pagar nosotras por unos meses, incluso un año. Le debíamos muchísimo.
Había empezado hace poco a leer Amanecer y ya la estaba terminando, así que en cuanto tuve algún recreo entre clases, me recostaba sobre uno de los bancos al sol del parque de la academia, y continuaba leyendo. Ese día pude terminarlo. Por suerte nada malo le pasaba a ningunos y terminaban felices y juntos.
Estaba feliz, pero antes de dormirme, mientras me acostaba, me puse a pensar…
Sentía que en mi vida faltaba algo, como que no estaba completa y me faltaba una cosa para completarla. Algo que me llenaría de felicidad, y la cambiaría. Algo que la haría mejor, mas divertida.

Las dos semanas esas que me quedaban de clases pasaron muy rápido. Tan solo faltaba un día para terminar, y recibirme completamente. Terminaba una etapa en mi vida, la etapa que me quedaba de muchacha, para pasar a ser una mujer, para empezar a pagarme la vida, trabajar… crecer.
Ese día sería la clave de mi vida. No iba a depender más de mis padres, o ahora de Nataly para vivir. Tendría que vivir de mí solamente, independizarme. Que cosa, no? Siempre había soñado eso… tener casa propia, ser grande. Y cuando estas a punto de conseguir todo lo que querías, queres volver a la infancia. Esa infancia donde no pasa nada, ni hay preocupaciones. Donde tus papas te dicen que hacer, y no sos tan libre, pero donde no tenes temores, no tenes nada en que pensar, ni tenes maldad. Donde sos solo un niño que juega y la pasa bien. Porqué había que crecer? Porque no podría quedarme para siempre siendo una niña que no tiene males y jugando a las muñecas?.
Esta era otra etapa. Ahora se venía una nueva, donde hay que preocuparse en ganar dinero para comer, en trabajar para poder mantenerte, en ser el jefe de una casa, o de una familia. No sos más ese niño indefenso que juega y se divierte, te convertís en un adulto con responsabilidades y cosas en que pensar. Las veces que decía – Pobre mama, tiene complicaciones en el trabajo… o con las cosas. Empezas a tener preocupaciones, responsabilidades, tu vida entera cambia, hace un giro de 180°.
En fin… chiquitita. Quien no quiere continuar siendo, por siempre chiquitita?
Formar una familia… es otro cambio. Con más preocupaciones, pero mas disfrute. Eso era lo que quería. Descubrí lo que me faltaba. Quería formar una familia, encontrar el amor, casarme, tener hijos. El sueño de toda mujer! Eso era lo que me faltaba, esa era la otra mitad de mi vida, lo que la alegraría.
Por un momento, mi mente empezó a vagar. Me vi a mí, más grande, con un muchacho de la mano, y niños adelante nuestro. Estábamos en la plaza, jugando. Me veía feliz… completa. Los chicos eran una nena y un nene, con el pelo uno castaño como yo, y otro rubio como mi esposo. Era primavera, y la plaza estaba llena de flores y color, era pura alegría. Ojala la vida fuera toda una alegría. Pero después cambió la imagen en mi cabeza. Me veía grande, ya anciana, arrugada y sentada en un sillón rodeada de nietos pequeños, no, no, no. Cambié yo misma de visión, me hacía mal pensar en eso, siempre le había tenido algo de miedo a la muerte, por algo no quería crecer… La vida es ilógica. Dejé mi cabeza vagando por ahí en cosas lindas, hasta que me quedé dormida. El proximo sería el último día en la academia e iba a ser largo.